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Maurice Dobb: El capitalisme, ahir i avui

Escrito en 1958.

¿Qué es el capitalismo?

empresario-capitalista

Es un sistema en el cual los instrumentos y las herramientas, los edificios y los stocks de mercancías con los cuales se realiza la producción (el capital, en una palabra) son predominantemente de propiedad privada o individual. Es decir, el sistema de empresa privada. Para Marx, es un modo de producción en el que los medios de producción son propiedad de unos capitalistas, que constituyen una clase distinta dentro de la sociedad.

Una sociedad en que todos sean propietarios individuales no es inconcebible, ha habido casos de comunidades de pequeños campesinos o de artesanos. En estos casos, no hay separación ni conflicto entre Capital y Trabajo, ya que el propietario de las herramientas de su oficio o de su tierra las trabaja con sus propias manos.

Para iniciar una producción hace falta concentrar mucho capital, y mucha propiedad, lo que supone que la mayoría de la población no tendrá acceso a la propiedad y tendrá que alquilarse a cambio de un salario, es decir, volverse asalariados. Los ingresos de los propietarios saldrán de la apropiación del excedente producido por los verdaderos productores. Ahora bien, también se puede decir que el capital contribuye a la producción tanto como el trabajo.

Pero las cosas no siempre son tan claras. Los propietarios también trabajan: directores, gerentes… Y lo asalariados pueden ser al mismo tiempo propietarios. Las clases sociales no son castas y tienden a mezclarse.en sus bordes. Asimismo, puede haber pequeños capitalistas en conflicto con los grandes capitalistas.

La empresa privada en ocasiones se ve controlada por el Estado, sobre todo cuando el sistema entra en crisis, como en los años 30. Salvo en estos casos, los capitalistas individuales y las empresas son libres de hacer lo que quieran, ya que el capitalismo es un sistema no planificado, sino coordinado por los movimientos de precios del mercado, que fluctúan hasta que llegan a una armonía.

Pero a veces, estas fluctuaciones pueden afectar a todo el sistema y generar las repetidas crisis que han caracterizado la historia del capitalismo. Por otro lado, si la maximización de beneficios por la empresa entra en conflicto con los intereses de la sociedad en general, dominará la primera consideración.

¿Cómo se origina el capitalismo?

Antes del capitalismo, otras formas de apropiación del excedente de los productores fueron la esclavitud y la servidumbre. El capitalismo se diferencia en que el trabajador no tiene una obligación legal para ceder su excedente al amo, sino puramente económica.

La fase crucial de la aparición del capitalismo fue la Revolución Industrial, en la que las innovaciones técnicas aplicaron la fuerza del agua y del vapor a la producción, transfiriendo el proceso de producción manual del hogar o el pequeño taller artesano (la llamada industria doméstica o manufactura) a la fábrica. Lo que se dio en llamar el take off. Estos artesanos solían combinar estas actividades con el cultivo de un pequeño trozo de tierra.

Maruice Dobb olvida, pero yo no, que en torno al siglo XVI, ya apareció un capitalismo comercial gracias al comercio con las colonias recién descubiertas, que generó una primera acumulación de capital que después sería invertida en la industria.

Competencia y monopolio

Durante la mayor parte del siglo XIX, el capitalismo fue altamente competitivo. Las empresas eran pequeñas, de tipo familiar, innovadoras y muy numerosas. El libre comercio y la libre competencia eran las consignas.

El capital aumentaba más de prisa que la población de trabajadores, pero aún así no aumentaban los salarios.  Marx lo explicaba diciendo que las mejoras técnicas enviaban a muchos trabajadores al paro o al trabajo eventual, que se convirtieron en condición crónica del sistema.

Precisamente el desarrollo técnico creó la necesidad de fábricas más grandes, para las cuales era necesario una gran concentración de capital que acabó haciendo surgir el monopolio, cuyo objetivo principal era el aumento del precio para obtener grancdes beneficios. Lo cual perjudica a los consumidores, tanto trabajadores como clase media.

Los monopolios se organizan en cárteles, que son sindicatos de ventas que pactan mantener los precios altos mediante el control de la producción. La OPEP sería un ejemplo. Hay una tendencia en el capitalismo a invertir en el mismo sector de monopolio, creándose en ocasiones un exceso de producción.

Para evitarlo, existe la posibilidad de exportar capital a los países subdesarrollados, con la ventaja de obtener fácilmente beneficios elevados, materias primas y  mano de obra abundante y barata. Esta tendencia originó a finales del siglo XIX el Imperialismo. Un caso conocido fue la financiación inglesa de los ferrocarriles del sur de Europa y de América.

Lenin estudó el fenómeno en su clásico Imperialismo: fase superior del capitalismo, escrito durante la I Guerra Mundial. Algunos dicen que el Imperialismo es positivo, pero sus inversiones se enfocan a la exportación de materias primas, y muy poco a la producción para los mercados locales de la colonia. Muchas veces, la clase obrera del país imperialista se acaba beneficiando de la explotación de las colonias, ya que hace crecer la renta media del país.

En el capitalismo monopolista, el Estado ya no defiende a la clase capitalista en conjunto, sino a los grupos monopolistas dominantes. De hecho, en el período de entreguerras la concentración de poder económico ya casi podía competir en términos de igualdad con el Estado moderno, el cual puede incluso en el futuro verse superado y substituido por las grandes corporaciones como forma dominante de organización social.

La baja del índice de beneficios y de la parte de la mano de obra

Todos los economistas del siglo XIX profetizaron la bajada constante del nivel de vida de los asalariados (a un nivel de subsistencia) y la baja del índice de beneficios del capital (un capitalismo estancada que dejaría de morivar a los propios capitalistas). Pero no fue así. El socialismo también apareció en la historia con una gran potencia de crecimiento en sus primeras fases.

Ciertamente las empresas tenían cada vez más necesidades de inversión en maquinaria, pero la productividad de la clase obrera también ha sido cada vez mayor. Por otra parte, desde 1870, los salarios han ido aumentando debido a la fuerza y organización de la clase obrera, y también a los beneficios obtenidos de las colonias.

Crisis económicas

crisisLa anarquía y falta de planificación en la producción es la causa de las crisis económicas periódicas del capitalismo, de la alternancia entre períodos de expansión y boom a otros de ralentización y contracción. En el siglo XIX estos períodos duraban aproximadamente cada 10 años.

La crisis de 1929 en USA ha sido la más dura que se recuerda. La producción industrial se redujo a la mitad, el paro llegó a 13 millones, el 25% (en España teníamos en agosto de 2014 4,4 millones  de parados, también en torno al 25%). En esa época se habló mucho de que el capitalismo había llegado a una fase de estancamiento crónico.

La crisis se produce porque la continua tendencia del capitalismo a la acumulación y la inversión desborda empieza a generar una disminución de beneficios. Si los procesos de producción tuvieran fines sociales, basados en el aumento de bienestar de toda la sociedad, la expansión de la producción sería controlable y tendría límites: la satisfacción de las necesidades humanas.

Marx intentó explicar el proceso diferenciando la mercancías de capital de las mercancías de consumo (llamados Departamentos I y II). Durante el boom, aumenta la inversión, la demanda de productos del Departamento I y la demanda de trabajadores. Crecen los beneficios y los salarios, todo lo cual hace hace aumentar la producción de los dos Departamentos.

Sucede habitualmente que este aumento de capacidad productiva desborda la demanda, lo que hará bajar los beneficios y por tanto las nuevas inversiones empiezan a declinar y también las demanda de productos del Departamento I, con lo que se inicia la espiral invertida de depresión en la demanda, en la producción y el paro.

Una solución para prolongar el boom puede ser un programa de obras públicas, pero aún es mejor una buena carrera de armamentos y una rentable guerra.

Desde la segunda guerra mundial hasta ahora (1958)

La guerra moderna favorece el desarrollo del Capitalismo de Estado, que pasa a controlar la economía del país mediante la nacionalización de los sectores clave. El aumento de producción y la movilización de soldados hacen desaparecer el paro. Tras la II Guerra Mundial, la clase obrera sale bastante beneficiada. Por su parte, el Estado se convierte en un instrumento de los grupos monopolistas dominantes. Es lo que los marxistas llaman Capitalismo Monopolista de Estado. Pero hay que tener en cuenta que este nuevo capitalismo también puede practicar una política en interés del sistema en conjunto, para no perder el favor de la gente.

Por otro lado, se están empezando a hacer políticas económicas planificadas, basadas en el socialismo, en algunos países del Tercer Mundo como India, con el objetivo de llegar más rápidamente a la industrialización.

Entre 1945 y 1957 se dio un nivel de actividad sostenida. En Inglaterra el paro bajó al 2% y en USA era menor del 4%. Cuando la producción empezaba otra vez a desbordar la demanda, surgió en 1949 la guerra de Corea, que volvió a reactivar la economía. Luego, en los años 50, se dio un fuerte paso en la automatización técnica de la industria que actuó como poderoso incentivo para la inversión. La electrónica hizo que la propia máquina pase a controlar el proceso productivo. Algunos han vaticinado (como ya se hizo en los años 20) que el progreso económico continuado tras la II Guerra Mundial se debe a que el sistema de libre empresa ha aprendido a evitar las crisis.

Favorece esta tesis la llamada “Revolución de los Directores”, que dice que el poder está pasando de los capitalistas absentistas a los directores asalariados. Pero las decisiones finales siguen estando en mano de los principales accionistas. También parece claro que desde los años 30 los salarios han mejorado, aunque ciertamente no demasiado.

Pero a finales de 1957 asoma de nuevo la sombra de la crisis. Y años después de publicado este libro estalló la crisis del petróleo de 1973, la crisis asiática en 1997 y la terrible crisis bancaria e inmobiliaria de 2008, que aún estamos padeciendo.

 
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Posted by on September 18, 2014 in economía

 

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Carlos Marx: Introducción General a la Crítica de la Economía Política

1857

marx

Introducción  General

El hombre es un animal social (zoon politikon), un individuo que históricamente ha dependido y formado parte de un conjunto más grande: familia, tribu, comunidades… Pero a partir del siglo XVIII, en la sociedad burguesa surge un individuo aislado que busca en las conexiones sociales medios para lograr sus fines personales.

La Historia nos muestra que la forma primitiva de propiedad es la propiedad comunal, que desempeñará durante largo tiempo un papel importante, incluso en la sociedad burguesa.

¿De qué hablan los economistas clásicos? De una totalidad orgánica articulada por cuatro factores:

  • En la producción, los miembros de la sociedad adaptan los productos de la naturaleza a las necesidades humanas.
  • La distribución determina la proporción en que el individuo participa en estos productos.
  • El cambio le permite obtener los productos deseados a cambio de la cuota que le ha correspondido en la distribución. El cambio no surge dentro de las comunidades, sino entre comunidades.
  • En el consumo, los productos se convierten en objetos de disfrute individual.

El producto alcanza su máxima realización en el consumo. Una vía férrea no transitada no tiene sentido. Obviamente, sin producción no hay consumo, pero sin consumo tampoco hay producción. ya que la producción no tendría sentido. Así, el producto se afirma como producto sólo en el consumo. La producción también crea un público para lo producido, un sujeto para sus objetos creados. Una obra de arte crea un público sensible al arte, por ejemplo. Producto y consumo son términos interdependientes.

En todo caso, la producción es el verdadero punto de partida, y por tanto el factor predominante. Entre el productor y los productos que se pueden consumir se interpone la distribución, que fija mediante leyes sociales la parte que le corresponde a los individuos y las clases.

Cuando se estudia la producción  y la distribución se pueden establecer unas correlaciones:

  • la tierra –> la renta
  • el trabajo –> el salario
  • el capital –> el interés y la ganancia

Pero, analizándolo bien, se pude decir que la distribución es casi un hecho pre-económico que precede, estructura y hasta determina la producción. Incluso Ricardo ya dijo que no es la producción, sino la distribución, el verdadero tema de la economía moderna.

En una conquista militar, el conquistador tiene tres posibilidades:

  • Somete al conquistado a su propio modo de producción: los ingleses en Irlanda y la India.
  • Deja subsistir el antiguo modo de producción y se limita a obtener un tributo: los turcos.
  • Se produce una interacción de la que nace una síntesis: los romanos.

Una sociedad no se puede conocer sin estudiar sus clases, del mismo modo que estas clases no se pueden conocer si se ignoran sus bases, por ejemplo  el trabajo asalariado, el capital, etc. Hegel acierta cuando basa su filosofía del derecho en la posesión, ya que constituye la relación jurídica más simple del sujeto. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que hay familias y tribus que se limitan a poseer, pero que no tienen propiedad, que surge con las relaciones de dominación.

El dinero no era fundamental en las sociedades antiguas, como sí lo fue en la burguesa. En el Imperio Romano fue más importante el impuesto y las prestaciones en especie, mientras que la moneda sólo se desarrolló plenamente en el ejército.

Para analizar las categorías económicas parece natural empezar por la tierra como fuente de toda producción y toda existencia y origen de la agricultura. Pues no. Es el capital la fuerza económica que lo domina todo, es el punto de partida y de llegada.

Reflexionando sobre el arte, Carlos afirma con tino que “toda mitología somete, domina, moldea las fuerzas de la naturaleza en la imaginación y por la imaginación: y desaparece por lo tanto cuando esas fuerzas resultan realmente dominadas”.

Prólogo

Marx nos sorprende ahora diciendo que prescinde de la Introducción General comentada previamente ya que es un espolier que adelanta lo que luego se ha de demostrar. ?!

Acto seguido, el Marx desterrado desde París a Bruselas resume el hilo conductor de sus estudios: “En la producción social de su existencia, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real  sobre la que se eleva un edificio (superestructura) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social.”

“Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas . Se abre así una época de revolución social.”

Los principales modos de producción, históricamente han sido el asiático, el antiguo, el feudal y el burgués.

 

 
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Posted by on September 17, 2014 in economía

 

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Julio Caro Baroja: El Señor Inquisidor

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Auto de Fe de la Inquisición

El Inquisidor por antonomasia puede ser Torquemada o el Cardenal Cisneros. En el siglo XVI la Universidad era una escuela de gran violencia intelectual, donde la delación estaba a la orden del día. El espíritu de denuncia (que además era secreta) reinaba en la época.

Un jurista italiano sostenía que los inquisidores habían de ser más teólogos que juristas, puesto que tenían que juzgar herejías. Pero en España se opinaba lo opuesto, los inquisidores de aquí fueron hombres de leyes, menos pasionales y más profesionales, aunque no fueron más generosos que los teólogos, ya que consideraban a los herejes bestias venenosas.

El fiscal sumaba los testimonios de cargo, los aceptaba como ciertos “por oficio” y pedía las penas más fuertes posibles. Con frecuencia la relajación al brazo secular (el paso a la justicia civil) que era quien decretaba la hoguera. El abogado se limita a asesorar al acusado en cuestiones de procedimiento, aconsejándole que confiese sus culpas o alegando atenuantes.

El inquisidor tipo era modesto y asténico. Tenían muchas personas subordinadas: vicarios,notario, tesorero, portero, carceleros, médicos, fiscal, juez de bienes confiscados, secretarios, alguacil, abogado del Fisco, alcaide, contador, escribano, nuncio, capellanes, consultores teólogos y juristas y una nube de subalternos. La Inquisición daba vidilla a mucha gente.

La Inquisición se ocupaba de una gran cantidad de delitos:

  • Herejía por proposiciones heréticas, erróneas, temerarias o escandalosas
  • Apostasía de la fe
  • Blasfemias
  • Cismas
  • Hechicerías
  • Invocación de demonios o brujerías
  • Astrología y quiromancia
  • No sacerdotes que celebran misa o confiesan
  • Clérigos que se casan
  • Bígamos
  • Quebrantadores de ayunos y los que no cumplen con Pascua
  • Los que toman en la comunión muchas hostias
  • Defensores y recibidores de herejes
  • Usura
  • Sodomía
  • Jurisdicción sobre judíos y moros

Por encima de las habituales inquisiciones provinciales estaba la Inquisición Suprema dirigida por el Gran Inquisidor o Inquisidor General. Poco a poco, la carrera inquisitorial se convirtió en un objetivo profesional para medrar. Los inquisidores de la época de Felipe II sentían la necesidad de construir palacios suntuosos para demostrar su estatus, y también sepulturas artísticas.

No tenían buena fama. De Don Diego de Simancas, por ejemplo, se decía que era ambicioso, envidioso, soberbio y de terrible condición. Los inquisidores aplicaban la teoría del Probabilismo: estaban más inclinados al tormento que otros jueces porque el crimen de herejía es oculto y difícil de probar. De hecho, los tormentos se mostraban muy eficaces porque las gentes siempre cantaban lo que se quería que cantasen, y confesaban culpas que no eran reales. Quien dió más fuerza a las representaciones de estas torturas fue Goya.

La Inquisición pasándolo bien

La Inquisición pasándolo bien

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El inquisidor don Alonso de Salazar y Frías, mas ecuánime, consideraba nulas las testificaciones de niños, menores, viejos y algunas mujeres, y a personas notadas de enemistad o ignorancia. Fue especialmente eficaz en el fin de la brujería en el País Vasco y Navarra, las dos zonas de España con más casos colectivos.

Los inquisidores eran de las personas más ilustradas del clero español. Y en algunos casos su represión podía hasta ser positiva cuando actuaban contra falsificadores o timadores. El problema muchas veces era que, para saber si una persona era hereje o no, tenía que estar cinco años en la cárcel, como le pasó a Fray Luis de León.

En 1794, el Gran Inquisidor don Manuel Abad encomendó a un funcionario la redacción de una obra que expusiera los vicios de los procedimientos del Santo Oficio para poder reformarlo. La Inquisición fue abolida en 1813 en las Cortes de Cádiz, restaurada en 1814 por Fernando VII y eliminada definitivamente en 1820 por el Trienio Liberal.

coroza

Acusado con coroza

Otro inquisidor célebre fue don Juan Antonio Llorente, que en 1808 se convirtió en afrancesado, como Goya o Moratín. Llorente publicó la historia de la Inquisición, que obtuvo un éxito inmenso en toda España. Mas tarde publicó un libro muy violento contra las papas. Menéndez y Pelayo (Torrent de l’Olla) se ocupó de criticarlo duramente en su libro Heterodoxos.

La Inquisición española se fundó en 1478 primordialmente para reprimir apostasías de judíos bautizados durante el siglo XV. Después de quemar muchos judíos, reprimió violentamente a los protestantes. En el siglo XVIII fue severa con los religiosos de malas costumbres, para terminar siendo una especie de tribunal político.

Desde Felipe V ya no se hacían los espectaculares Autos de Fe (en los que encausados confesaban sus pecados y después eran entregados al poder civil para ser ejecutados) pero el monstruo moribundo siguió haciendo salpicar mucha sangre. Muchos acusados siguieron saliendo de los juicios montados en asnos con sus sambenitos y la coroza en la cabeza.

 
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Posted by on September 14, 2014 in historia, religión

 

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Joan Gomis: Calvino, una vida por la Reforma

calvino

Calvino fue un hombre introvertido y tímido, de aspecto frágil y mala salud. Aun así, influyó en la modernidad e incluso ha sido visto como origen del espíritu del capitalismo.

El siglo de las reformas

En el siglo XV; el mundo estaba dominado por blancos cristianos, y esa unidad se quería preservar expulsando a los judíos en España o luchando con los turcos en Hungría. En 1517 Lutero proclamó sus 95 tesis en Wittemberg. En 1531 Enrique  VIII se proclamaba jefe supremo de la Iglesia en Inglaterra. En 1536 Calvino publica la primera versión, en latín, de su Institución de la religión cristiana. En 1545 se convoca el Concilio de Trento. En 1562 comienzan las guerras de religión en Francia. Cuando termine el siglo, el cristianismo se ha dividido en católicos y protestantes, y éstos en luteranos, reformados y anglicanos.

La Reforma triunfó por la ceguera de los católicos a aceptar el descontento reinante y la necesidad de cambios. Cambios que ya pedían Erasmo de  Rotterdam,  John Wyclif en Inglaterra (pionero del libre examen) o Jean Hus en Praga (ejecutado en 1415).

Hasta ahora, el clero se ocupaba de interpretar a Dios, pero parecía más lógico ir a la fuente, la palabra de Dios, la Biblia, y prescindir de los intermediarios. Hasta ahora, la amenaza del infierno evitaba las discrepancias. Pero las indulgencias, muy relacionadas con la salvación o la condenación, fueron la chispa que encendieron la hoguera de la Reforma.

El alto clero era cortesano, absentista y amante del ruido de monedas. El  bajo clero estaba intelectualmente poco preparado y acostumbrado a vivir en concubinato, un 30% en muchas zonas, hasta el punto que era algo considerado normal por los feligreses.  En general, tenían una conducta contraria a Jesucristo. Los reformadores quisieron reformar la doctrina pero también la vida.

Las indulgencias otorgaban la remisión de las penas del pecador a cambio de dinero. Una legión de viajantes de comercio se lanzaron a colocar la nueva mercancía entre los feligreses. De este pequeño pero escandaloso gancho supo tirar Lutero para plantear los grandes problemas, que se materializaron en su triple lema sola gratia (sólo Dios salva), sola fides (sólo la fe salva, no las buenas acciones), sola scriptura (sólo la Biblia es fuente de doctrina cristiana). solus Christus (Jesucristo es el único mediador entre Dios y el hombre)

La paz de Augsburgo de 1555 consigue que en Alemania sean aceptadas tanto la religión católica como la protestante. En Francia, en cambio, se dan entre 1559 y 1598  las guerras entre católicos y hugonotes (calvinistas), si bien el país queda en su mayoría del lado católico. Las iglesias tenían una mentalidad luchadora, como también la tuvo la contra-reformista Compañía de Jesús, fundada en 1534. Los calvinistas vencieron en Suiza y en Escocia (gracias a John Knnox) y los católicos se mantuvieron en España e Italia. Inglaterra quedó anglicana. Los países bálticos y escandinavos se decantaron por Lutero.

Infancia en Noyon. Un buen estudiante.

Jean Cauvin (Juan Calvino) vivió entre 1509 y 1564. Nació en Noyon, 100 kms. al Norte de París. Su salud fue siempre débil y tuvo numerosas y graves enfermedades a lo largo de toda su vida, lo que le generó un carácter bastante tristón.

Estudió en colegios muy severos, pero a Calvino no le importaba porque le iba la marcha.Estudió mucha filosofía y teología. En 1533 de doctoró en Leyes. Su primer libro es De Clementia, un estudio sobre la conocida obra del estoico Séneca, en el que Calvino defiende la austeridad moral. Parece que ambos comparten también la idea de la providencia y la predestinación, lo cual supone que cuando nacemos Dios ya sabe quién se salvará y quién no, y que el éxito en la vida es una señal de haber sido elegidos. Es como decir: si juego a la ruleta y gano es la demostración de que estaba predestinado a ganar. El espíritu del capitalismo, según Max Weber, defiende lo mismo: el capitalismo premia a quien se lo merece.

Navegación hacia el puerto

Parece que Dios ha sacado a Calvino de su naturaleza basada en el recogimiento y el sosiego, para convertirlo en un predicador público de la nueva Reforma. Esa fue su gran contradicción. En 1534 renuncia a los beneficios eclesiásticos de los que disfrutaba, al parecer porque no quería nada que viniese de la Iglesia de Roma.

En su segunda obra, De psichopannychia ataca a los anabaptistas, más radicales que los luteranos, y defensores de la llegada inminente del Reino de Dios. Viaja a Basilea, donde contacta con gentes destacadas de la Reforma y empieza a dar forma a su doctrina, por ejemplo defendiendo que hay que recuperar el Evangelio. La Reforma en esa primera época no quería destruir la Iglesia para crear una nueva, sólo quería reformar la existente. En julio de 1536 se establece en Ginebra, que será la ciudad de su misión, de su vida.

Un hombre, un libro

La Institución de la Religión Cristiana será la gran obra escrita de Calvino. La primera edición es de 1536 y la última y definitiva de 1559, pasando de 6 a 80 capítulos. El prólogo, dirigido a Francisco I, Rey de Francia, explica la nueva doctrina y defiende a los injustamente perseguidos por defenderla.

Calvino pertenece por la edad a la segunda oleada de la Reforma, siendo primera la de Lutero, cuya máxima aportación fue devolver la prioridad a la relación directa del hombre con Dios, y por tanto disminuir la mediación clerical.

Se trata de un libro pesimista con el hombre, a quien considera hipócrita, abominable, perverso y corrupto a ojos de Dios. Y eso que Dios dió al hombre dos Leyes: una impresa en el corazón (la conciencia) y otra escrita (la Biblia). Menos mal que Dios lo tenía ya todo pensado (predestinado) antes de la creación del mundo. momento en que decidió en su infinita bondad quien entraría a formar parte del reino de Dios y quién no. Se siente.

En cuanto a los sacramentos, Calvino los reduce a sólo dos: el Bautismo y la Cena del Señor (la Comunión), porque son los únicos presentes claramente en el Evangelio. Son falsos sacramentos, por tanto, la Confirmación, la Penitencia, la Extremaunción, el Ordenación de sacerdotes y el Matrimonio.

Calvino recomienda una conducta austera y moderada (sus ideas no parecen estar hechas para los países mediterráneos). Reprocha sobre todo a la Iglesia Católica haberse atribuido un poder que no era suyo, atreverse a cambiar la palabra de Dios.

El poder político ha de colaborar para que la verdadera religión no sea maltratada en público. Empieza a oler a represión de los que opinen diferente.

Muro de la reformadores, en Ginebra. De izquierda a derecha William Farel, Juan Calvino, Theodore Beza y John Knox.

Muro de la reformadores, en Ginebra. De izquierda a derecha William Farel, Juan Calvino, Theodore Beza y John Knox.

Fracaso junto al Leman

En 1536, Ginebra consiguió independizarse de Saboya, de su obispo católico, de su clero corrupto que vivía en lujuria y adulterio, y votó en masa que quería vivir según el Evangelio y la palabra de Dios. Eso significa que se prohibieron los bailes en la calle. En las tabernas se prohibieron las blasfemias,  los juegos de cartas y dados, y la venta de bebidas a partir de las 9 de la noche. Y se obligó por decreto a todos los ciudadanos a ir a misa bajo pena de multa. Ya se sabe: Mucha Religión, poca Diversión. Como medida positiva, se hizo obligatoria la instrucción pública por primera vez en Europa.

El principal predicador ginebrino, Guillaume Farel, convenció a Calvino que se quedase en Ginebra.Pronto se notó su modo de ser autoritario e impetuoso, que lo acababa situando siempre en primera fila a pesar de su timidez. Pronto se establecieron supervisores por barrios (al estilo de los CDRs cubanos o los barbudos de Irán) para denunciar las faltas y vicios de los ciudadanos. Calvino redactó una Confesión de fe, la cual debían jurar todos los ginebrinos so pena de perder la ciudadanía e incluso tener que abandonar la ciudad. Se estaba creando en la ciudad un gobierno de predicadores.

Pero esta primera estancia en la ciudad junto al lago Leman acabó en fracaso, ya que el Consejo acabó expulsando por plastas a Calvino y Farel de la ciudad.

Ginebra: la lucha por la disciplina.

Calvino se instaló en Estrasburgo, ciudad que  tenía en aquellos años una fuerte comunidad de protestantes franceses refugiados. Se casó en 1540 con Idelette de Bure, gran soporte para su soledad. Pero Calvino acabó volviendo a Ginebra, donde ejerció una labor político-religiosa, ya que cambiar la mentalidad religiosa suponía una subversión social. Se instauró la excomunión como norma, lo cual ponía al excomulgado al margen de la sociedad, en privación de ciudadanía en incluso en exilio de la ciudad.

Uno de los cambios de la Reforma era el rechazo de la organización eclesiástica existente: papas, obispos, sacerdotes, monjes…  El luteranismo defendía la Iglesia invisible, la fe por encima de la organización. más en lo individual que en lo colectivo, más en la religión que en la política.

A su izquierda, los espiritualistas eran aún más individualistas y anti-autoritarios, más radicales en el libre examen , lo cual lógicamente creaba un grupo heterogéneo de grupos de creyentes. Esto se puede detectar en la gran cantidad de sectas que hay ahora en Estados Unidos. No sólo mormones, cuáqueros, adventistas, testigos de Jehová, metodistas, sino infinidad de pequeñas Iglesias dirigidas por un sólo párroco, e incluso fenómenos como los telepredicadores. Un  cachondeo, vaya.

Mientas, en Ginebra se estaba consolidando el poder de la burguesía. Y volvieron los supervisores callejeros al estilo de la Stasi de la RDA, que velaban por la recta conducta de las costumbres morales, religiosas y políticas de los ciudadanos. La austeridad y rigor de la Reforma iba en serio. Esta austeridad influyó aún más entre los puritanos (no olvidemos que el Mayflower que colonizó América del norte iba cargadito de puritanos WASP)

Además de todo lo que ya se había prohibido, se prohibieron los cantos deshonestos, las borracheras y a los novios que se agarraban demasiado les podían caer varios días de prisión. Eso sí, Calvino predicaba con el ejemplo de la rigurosa austeridad de su vida personal, que sufrió un duro golpe cuando perdió a su mujer en 1549.

Miguel Servet. Ardió en la hoguera por disputas teológicas con Calvino.

Miguel Servet. Ardió en la hoguera por disputas teológicas con Calvino.

Ginebra: el combate doctrinal

Calvino quería convertir Ginebra en una nueva Jerusalén. Pero se encontró con la oposición de los autodenominados “patriotas” (anti franceses), a los que los reformadores llamaban “libertinos” porque querían disfrutar de la vida. En las elecciones de 1555 los  libertinos pierden la mayoría en los Consejos de la ciudad, que pasan a poder calvinista.

La línea de pensamiento de Calvino se basa en la de Lutero, pero yendo mas allá. Recibe también la influencia de Zwinglio o Bucer. Con los espiritualistas, los anabaptistas y los anti trinitarios y en concreto Servet, los desacuerdos son mayores.

La Iglesia Católica reaccionó con la Contrarreforma, creando en 1540 la Compañia de Jesús de Ignacio de Loyola. Una de sus principales realizaciones fue el Catecismo Católico para marcar el camino a los fieles. Calvino ironiza con algunas supersticiones romanas: si se juntaran todos los restos de la cruz donde murió Jesucristo, se podría construir un barco.

Todas las sectas cristianas del siglo XVI creían que hay una sola verdad religiosa, la suya, por la cual es lícito combatir y matar. Miguel Servet, hijo de aragonés y francesa, estaba en contrato del bautismo a los niños (como los anabaptistas), lo cual, dicho sea de paso, es lógico, porque un bebé no tiene por qué entender de religión. Servet también dudaba de la divinidad de Cristo y no creía en la Trinidad (también es lógico, porque las palomas no suelen ser dioses).  Servet fue declarado hereje por sus ideas y sentenciado a la hoguera junto con sus libres. Calvino, que era un tipo guay, pidió que no se lo quemase, sino que se lo decapitase. Calvino, hombre dogmático y autoritario, no entendía las críticas al ajusticiamiento de Servet: “nuestros magistrados han llegado a tal punto de su locura que ponen en duda todo lo que digo”.

Calvino por esta época era todo un catálogo de enfermedades: trastornos circulatorios, hemorroides, ulceraciones, gota, reumatismo, cálculos renales. Todo ello le ahoga, escupe sangre, sufre un gran dolor, tiene espasmos febriles. Vaya, que actualmente no lo aceptaría ninguna mutua con un poco de sentido común. Pero a pesar de todo ello, no interrumpe su trabajo jamás

Los últimos años

La Ginebra de Calvino atrae a reformados de varios países de Europa. En 1556 llega al trono español Felipe II, que favorece  la Contrarreforma (fenómeno mediterráneo), la Inquisición y la formación de élites con los jesuítas. En los países mediterráneos los años 50, 60 y 70 fueron de terror para los protestantes y los judíos. En 1559 Paulo IV crea el famoso Índex de libros prohibidos.

La reforma, en cambio, fue obra de centro europeos. Calvino crea en Ginebra una Academia,que es una Universidad para formar unas élites religiosas y políticas afines a sus doctrinas, y también para atraer e influir en el exterior. Uno de sus discípulos fue John Knox, quien se refugió en Ginebra durante el reinado de María Tudor, y que posteriormente llevó a Escocia la reforma calvinista.

Calvino deseaba la unión con el luteranismo, el anglicanismo y los reformistas suizos. Pero el luteranismo se sentía como una Iglesia nacional alemana, igual que se veía el calvinismo como un fenómeno nacional suizo. A la muerte de Calvino ya estaban prefijadas las tres grandes tendencias protestantes: la luterana en Alemania y Escandinavia, la anglicana en Gran Bretaña (sin posibilidad de crecer, porque supuso básicamente la sustitución del Papa por el rey) , la calvinista en Suiza, el Rhin, los Países Bajos, Escocia y en partes de Francia (los hugonotes), Hungría y Polonia. En 1557 el 10% de los franceses seguían las escuelas reformadas calvinistas. En 1562 se permitió a los protestantes celebra su rito, pero fuera de las ciudades. Pero finalmente fueron masacrados.

Calvino pidió que “no cambiéis nada o innovéis”. Curioso en un pensador que había puesto a la Iglesia Católica patas arriba. Se supone que él podía innovar, pero los demás no, seguramente porque creía que Dios hablaba por su boca. Sobre su doctrina decía que “no hay nada mío, sino que hablo por boca del Maestro”, A pesar de esta soberbia, hay que reconocer que Calvino fue básicamente un hombre modesto. De hecho, pidió que lo enterraran sin lápidas ni indicaciones de dónde estaba enterrado.

Huellas en la Historia

Las grandes novedades de la Reforma no las aportó Calvino, sino Lutero, con su cuatro principios: sola gratia, sola fides, sola scriptura, solo Christo. El protestantismo reivindica el libre examen y relativiza el papel de la Iglesia,  lo cual podía dispersar conciencias y alentar las divisiones. Protestantes y Calvinistas coinciden en el papel central de Jesucristo, la justificación por la fe y la autoridad soberana de la Escritura.

Lo que hace bien Calvino es unificar las tentativas dispersas en un dogma coherente. Funda una Iglesia nueva, le da un centro (Ginebra), un jefe (él mismo), unos cuadros muy organizados, un catecismo y una fe. Los puritanos se habían separado del anglicanismo inglés al acercarse a las iglesias reformadas presbiterianos, y llevaron su doctrina  a las colonias inglesas de América del Norte. El calvinismo también fue la base de presbiterianos, congregacionistas y bautistas.

Un tema importante fue el de la “predestinación”, que para algunos supone el centro de la teología de Calvino, si bien esta idea ya se encontraba en Lutero e incluso en Tomás de Aquino. Para Calvino, la predestinación no tenía que ser algo angustioso, significaba que la salvación estaba en manos de los designios amorosos y dignos de confianza de Dios. Y a los no predestinados que les den morcillas.

Calvino creó en Ginebra un régimen de policía eclesiástica. Luchó por conseguir una coherencia entre fe y vida. No entiende a personajes católicos como Don Juan que, después de llevar una vida de lujuria, se arrepiente al final de sus días. Tampoco entiende a Lutero cuando dice: “peca fuertemente, pero cree más firmemente” (no sé qué opinaría su psiquiatra de este comentario).

Lutero, Calvino y otros reformadores comparten la angustia por su salvación, el terror de condenarse. Pero no la habían inventado ellos, ya que la Iglesia ha insistido desde siempre en la dificultad de alcanzar la salvación personal. Uno de los objetivos de Calvino fue ayudar a los humanos a luchar contra estas angustias. Algo parecido a la lucha contra el sufrimiento de los budistas, sólo que éstos la quieren en vida, no tras la muerte.

Lo que sí valoraba Calvino era la utilidad, la eficacia. lo práctico, la seriedad, la sobriedad, la coherencia, la educación, el recelo ante las alegrías dionisíacas. La ética protestante y el origen del capitalismo de Max Weber es la principal responsable de la extendida idea de que el calvinismo ha estado en el origen del capitalismo y ha sido uno de sus motores y legitimadores. Aunque Weber trata en su libro más del puritanismo que del calvinismo. Pero Weber le da mucha importancia a la predestinación. La pregunta era si se pertenecía a los elegidos y si se estaba seguro de ello.

Estas preguntas podrían conducir al fatalismo, pero no era así. El que tiene conciencia de elegido busca en su su vida la comprobación práctica de haber sigo elegido: la austeridad, la disciplina y el rigor en el obrar se aplican a la vida profesional, que adquiere valor ético y religioso. La acción es mejor que  la contemplación católica. en fin, para el creyente trabajar bien y mucho, y alcanzar resultados visibles de ello, es un modo de combatir la angustia por las dudas de si uno es elegido.

Un hombre con las virtudes calvinistas es muy útil para una civilización capitalista. Un hombre que desprecia el lujo y los gastos innecesarios consigue ahorro y acumulación de capital productivo, que se reinvertirá con finalidades productivas.

 

 
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Posted by on September 14, 2014 in religión

 

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Carlos Díaz y Félix García: Dieciséis Tesis sobre Anarquismo

1976

aTesis 1: El anarquismo no es una forma de socialismo utópico

Marx nos dijo en el Manifiesto del Partido Comunista que los socialistas utópicos acomodan la historia a su imaginación desatada, pero sin un análisis de la estructura social, económica y política. Se puede llamar socialistas utópicos a los movimientos anteriores a Marx y tal vez también al anarquismo de un Godwin, pero nunca a los anarquistas posteriores.

Tampoco se puede decir que el anarquismo sea una contemplación bucólica de la arcadia primitiva rural y artesana. y que piense que cualquier tiempo pasado fue mejor. El anarquismo es un socialismo no utópico, si bien es cierto que tampoco se puede definir como científico.

Tesis 2: El anarquismo no es pequeñoburgués

El ideal del pequeño burgués es vivir en un orden social donde sea independiente de los lazos sociopolíticos y comunitarios. El anarquismo, en cambio, desde el primer momento tuvo un carácter solidario, federado e interdependiente. al mismo tiempo que cuestionaba radicalmente el orden burgués. El anarquismo no quiere a los políticos profesionales porque están desvinculados de los problemas del pueblo.

El Partido Comunista Ruso, sobre todo a partir de la III Internacional, adjetivó como pequeño burgués a todo aquel que no aceptara los dictados del partido. Y el Anarquismo, obviamente, no aceptaba la dictadura del proletariado, como tampoco aceptaría una dictadura anarquista, y por ello fue perseguido tanto en la Rusia del 17 como en la España del 37.

Asimismo, el Anarquismo se negó (casi) siempre a sellar pactos políticos con la burguesía para conseguir libertades políticas burguesas, ya que era una claudicación frente a las auténticas aspiraciones de la clase obrera: la destrucción del orden económico y social existente y la construcción de la sociedad socialista. Y eso no es muy pequeño burgués.

Tesis 3: El anarquismo no es apolítico

El Anarquismo siempre ha sentido aversión hacia el Estado, tal vez demasiado, porque en ocasiones se ha llegado a pensar algo superficialmente que eliminando el Estado se suprimiría el mayor obstáculo para la emancipación de la humanidad.

En realidad, si se busca una realización política del hombre mediante la autogestión obrera y la organización de comunas de abajo arriba. Así, la CNT contribuyó con la participación de sus militantes al triunfo del Frente Popular en las elecciones del 36. Y también aceptó en poner ministros suyos tanto en el gobierno de la Generalitat como en el de la República.

Algunos, como Abad de Santillán, pueden pensar que el irredentismo permanente del Anarquismo le hace perder eficacia, pero es un mal en el que siempre volverá a caer.

Tesis 4: El anarquismo no es espontaneísmo

El Anarquismo siempre ha sido radical. Su revolución tiene que hacerla el pueblo, no los profesionales revolucionarios ni un partido dirigista. El Anarquismo confía en la espontaneidad de las masas, porque la revolución tiene que hacerse de abajo arriba.

El pueblo, sin embargo, es a veces inerte y tiene que ser conducido por individuos conscientes que difundan las ideas socialistas entre ese mismo pueblo. Igualmente, la anarquista FAI pretendía una “trabazón” con el sindicato CNT. Tal vez uno de los defectos del anarquismo ha sido su obsesión por no dirigir, por no imponer, por no volverse germen de nuevas dictaduras.

Tesis 5: El anarquismo no es un voluntarismo de raiz fascista

El pensamiento estructuralista cree que el Anarquismo está emparentado con el fascismo porque concede excesiva importancia al sujeto personal, a la voluntad del hombre para transformar la realidad.

Es cierto que el Anarquismo insiste en el componente voluntarista de la Revolución, ya que las condiciones económicas no tienen porque desencadenar necesariamente esa misma Revolución. El Anarquismo no es fascista, es solidario. Como decía Bakunin: “Yo no soy libre mientras la sociedad que me rodea, hombres y mujeres, no sean igualmente libres”.

Tesis 6: El anarquismo no es individualismo

El individualismo radical se da en autores semi anarquistas como Max Stirner, pero no en el grueso de los ideólogos ácratas. Kropotkin, por ejemplo, ha insistido en la cooperación, el socorro mutuo, la solidaridad, y uno de sus principales libros se llama El apoyo mutuo.

Tesis 7: El anarquismo no es dadaísmo

Algunos ven al anarquista como a un tipo cachondo que le gusta poner todo en duda para buscar las cosquillas a la gente seria. Esta actitud nihilista, destructiva, inconformista, irónica, es sólo la primera parte de la tarea de edificación de la sociedad libertaria.

Tesis 8: El anarquismo no es terrorismo

La propaganda por la acción o por el hecho de gente como Ravachol o Angiolillo, es una modalidad desesperada del anarquismo que reacciona ante la violencia del poder con una violencia infantil. El anarquismo no es terrorista ni pacifista. Hubo terrorismo, pero nunca a nivel organización, sino siempre a nivel de grupos o individuos descontextualizados del conjunto de la lucha obrera. De todas formas, esa historia oscura y algunas prácticas actuales siguen facilitando que se asocie al anarquismo con la violencia.

Tesis 9: El anarquismo no defiende la propiedad privada

Proudhon ya lo dijo: “La propiedad es un robo”, aunque también defendía la propiedad sentimental, la que no tiene utilidad social sino personal. La práctica anarquista en los inicios de la Guerra Civil (1936-37) consistió en aplicar la autogestión en la industria catalana y la colectivización agraria en Aragón, lo cual no tiene nada que ver con la defensa de la propiedad privada.

Tesis 10: El anarquismo no es producto de lumpenproletarios ni de intelectuales inorgánicos

Buena parte del proletariado sud-europeo se afilió a las tesis bakuninistas: el anarquismo alcanzó una gran difusicón en España e Italia, especialmente entre el campesinado miserable de Andalucía y el sur de Italia. Sin embargo, el proletariado de la Catalunya industrializada no se puede considerar lumpen.

Ahora bien, el anarquismo es interclasista, y permitirá colaborar en la implantación de la sociedad socialista futura a todos, sean obreros industriales, lumpen o clases medias.

Ningún intelectual anarquista puede considerarse inorgánico: Lorenzo, Mella, Pestaña, Kropotkin o Bakunin. Todos pertenecieron a la clase obrera o se comprometieron con ella.

Tesis 11: El anarquismo es socialismo en libertad

El socialismo siempre se ha visto debilitado por discordias internas mientras el capitalismo se robustece con la unidad que da el dinero. Las diferencias entre marxistas y anarquistas son abundantes:

  1. El anarquismo buscó la abolición de toda autoridad y no concebía la realización de un hombre nuevo por medios dictatoriales. Lenin en El Estado y la Revolución habla de una fase de destrucción del Estado burgués y otra de extinción del Estado proletario. Esta segunda fase, como todos esperaban, nunca se ha dado. El marxismo también afirma que el Anarquismo se ha mostrado incapaz de realizarse en la práctica (salvo algunos meses durante la Guerra Civil española).
  2. Para el Anarquismo, la implantación del Marxismo en muchos países no significa que la revolución se haya llevado a cabo, aunque es un sistema más justo y humano que el actual Capitalismo (lo dicen los autores, no yo). En todo caso, los anarquistas se planteban: ¿para qué hacer una revolución que conduzca a una nueva dictadura social- burocrática?
  3. Para los anarquistas, la Revolución sólo se puede instaurar con un sistema federal.
  4. La concepción de la economía difiere notablemente. Los anarquistas no creen en la economía eficacista. Prefieren rotar en la producción, al menos dentro de cada rama u oficio. y aunque esa rotación dañe la eficacia de la producción. Una alternativa socialista puede provocar un empobrecimiento real de la población en su primera etapa.

Tesis 12: El anarquismo es la izquierda del marxismo

Al marxismo-leninismo, en su realización histórica en la Unión Soviética, le salieron muchas izquierdas. El anarquismo puede aportar la autogestión, la descentralización, el federalismo, el poder popular. Y el marxismo debe olvidar el poder de sus comisarios, su eficacismo, su verticalidad, su burocracia, su falta de imaginación, la dictadura del partido, etc.

Tesis 13: El anarquismo es una utopía dialéctica

El anarquismo parece que no es de este mundo, que nunca se puede implantar, que su reloj se paró en 1939. Es algo puro, demasiado puro. Y si lo consigue, puede volver a fracasar o moderarse, redondearse, como sucede siempre que un movimiento se encarna y necesita enmarcarse en un tiempo y un espacio.

Tesis 14: El anarquismo es la imaginación

La razón sigue siendo la única esperanza para construir un mundo más humano. Pero la razón no debe renunciar a sus aspectos creativos e innovadores.

Tesis 15: El anarquismo es disciplina

El anarquismo basa la disciplina en la común aceptación. La organización hay que hacerla desde abajo, no imponerla nunca desde arriba.

Tesis 16: El anarquismo es aporético

El anarquismo es una aporía, una paradoja, una contradicción. Está limitado a la edad y  a la salud, que siempre vuelve al hombre conservador. Cohn-Bendit y Dutschke reconocen que el destino del anarquismo consiste en no realizarse nunca como tal, sino en llevar a los movimientos de izquierda siempre más a la izquierda.

Según Carlos Díaz y Félix García, la Utopía es el motor y el destino del anarquisjmo.

 
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Posted by on September 7, 2014 in anarquismo

 

Frank Donovan: Historia de la Brujería

Las brujas paganas

Las brujas eran paganas porque pagani significa gente del campo, y la brujería europea era esencialmente una religión rural. En contraste, el primitivo cristianismo fue una religión sobre todo urbana y de sus capas dirigentes: aristocracia y clero. Pablo y Pedro, por ejemplo, predicaron en ciudades. Y en la Edad Media se mantuvo en aisladas abadías. El Imperio de Carlomagno fue cristiano, pero sólo de nombre. El pueblo llano siguió apegado a sus viejas religiones paganas, con sus dioses cornudos y sus cultos a la fertilidad y a Diana.

Durante la Edad Media fue surgiendo la brujería ritual, seguida por hechiceras y gente del campo, ya que era un culto más atractivo que el austero cristianismo. El Canon episcopi fue un folleto eclesiástico en el que se condenaba a las brujas, en él se cita a Diana, la diosa madre romana. Pero se define la brujería como una falsa ilusión. Posteriormente, la Iglesia cambió de opinión para asegurar que la brujería era una religión real que tenía por Dios al diablo y que permitía a las brujas volar y transformarse en animales. No creer en ello pasó a ser una herejía.

Los conventículos

Las brujas estaban organizadas en conventiculos, que solían tener 13 miembros. El dirigente solía ser alguien de la baja nobleza (que nunca sería juzgado), si bien luego se dijo que siempre estaba al manso un demonio. Utilizaban calderas para preparar brebajes y ungüentos. Después de renunciar a Cristo y jurar fidelidad al dios de las brujas, los conversos eran bautizados con agua y recibían un nombre nuevo secreto. Este parecido con los rituales cristianos irritaba especialmente a éstos. Las mujeres, sojuzgadas en toda la Edad Media, adquirían en el culto tanta importancia o incluso más que los hombres.

Los sabbats (aquelarres)

El Aquelarre de Goya

El Aquelarre de Goya

Los sabbats eran grandes asambleas de brujas, lo que se suele conocer como aquelarres, reuniones nocturnas que se empezaron a hacer a partir del siglo X, muchas veces con la luna llena. Duraban desde la medianoche (hora de las brujas) hasta el canto del gallo. Era un mezcla de fiesta religiosa, asamblea de sociedad secreta, romería multitudinaria, carnaval y orgía de borrachos. Consistían en un ritual de culto, una danza ritual, una comida y una segunda danza más festiva, en la que se utilizaban pinturas rituales, y seguida de un indiscriminado comercio sexual. El maestro solía ser requerido para copular con varias mujeres, para lo que parece que usaba un pene artificial. Puro cachondeo.

Las brujas suelen ser viejas llenas de arrugas, feas, pobres, encorvadas y supersticiosas. Cualquier vieja que viva sola en una aldea corría el grave peligro de ser acusada de bruja, aún más si tenía un gato negro, enemigos en el pueblo y conocimiento de plantas medicinales y alucinógenas. Pero parece que la brujería también se introdujo entre la nobleza.

La persecución

No hubo persecución general de la brujería hasta el siglo XV, coincidiendo con el momento en que se convirtió en un arma de represalia del pueblo llano contra la sociedad opresora.

Los demonólogos y teólogos estaban horrorizados por las actividades sexuales de la brujería, pero no era más que hipocresía, ya que la Iglesia estaba empapada de sexo en esa época, desde los Papas a los curas de parroquia. El celibato no estaba de moda, y muchos párrocos practicaban sexo con su jóvenes sirvientas o patronas ignorantes. Por otro lado, la violación de las mujeres era práctica aceptada en las guerras medievales, igual que el saqueo. Eran prerrogativas del soldado.

El demonio

El Satanás del Antiguo Testamento fue sólo un ángel que pretendía poner a prueba a Jesús, pero jamás fue un adversario de Dios, como sí lo fue el diablo cristiano. La imagen actual del diablo tiene un posible origen en los dioses cornudos de las religiones prehistóricas o el dios Pan griego. El diablo cristiano es un ángel caído. Dice la leyenda que los ángeles del cielo (llamados vigilantes) desearon a las mujeres del hombre, bajaron a la Tierra, y engendraron hijos con ellas, los malvados Gigantes. Varios arcángeles fueron enviados para acabar con los Gigantes, pero de sus cadáveres brotaron demonios que siguen vagando por la tierra sembrando el mal. Otra leyenda dice que el arcángel Satanás se rebeló junto a los vigilantes para tratar de igualarse con Dios.

La Iglesia Romana solía acusar a cualquier grupo que estuviera en desacuerdo de adorar el diablo o al menos de estar corrompido por él. Ahora bien, el Príncipe del Mal tenía también un cierto perverso atractivo. Era una figura titánica, romántica, orgullosa, intrépida, provocativa y rebelde frente a la autoridad. Muchos lo admiraron y otros lo adoraron.

El aspecto del demonio era de un hombre negro o vestido de negro, con cuernos, rabo y pezuñas, y un envolvente olor a azugre. Aunque tenía el poder de adoptar cualquier apariencia.

En cuanto  a los pactos con el diablo, el más famoso sin duda fue el que firmó Fausto con el diablo Mefistófeles. Los inquisidores se apoderaron de la idea porque esos pactos eran pruebas concluyentes de brujería, por lo que forzaron a centenares de víctimas a confesar que habían hecho esos pactos con el demonio. Los inquisidores llegaron a escribir convenios y documentos que utilizaron en los juicios. Ahora está bastante claro que fueron los inquisidores quien inventaron los pactos con el diablo.

Había 7 diablos principales: Lucifer, Mammon (vaya nombrecito), Asmodeo, Satanás, Belcebú, Leviatán (nuestro querido Moby Dick y también el Estado de Hobbes) y Belfegor.

La manifestación del diablo que más fascinaba a los depravados inquisidores, teólogos y demonólogos eran los íncubos (diablos con forma de hombre) y súcubos (diablos en forma de mujer), cuya misión era únicamente copular con los mortales, y todas las partes implicadas afirmaban que la experiencia era sumamente placentera. Curiosamente en aquellas épocas no habían diablesas, también había machismo en el infierno. Los íncubos y súcubos servían como excusa a los adúlteros, que insinuaban que habían sido tentados por demonios con bellas formas del sexo opuesto.

Pero se acabaron relacionando con las brujas, sobre todo las más jóvenes, ya que parece que el diablo no tenía mucho interés por las viejas con verrugas en la nariz.

Las Misas Negras

Las tentaciones de San Antonio, misa negra según el Bosco

Las tentaciones de San Antonio, misa negra según el Bosco

El Satanismo es una creencia mucho más reciente que la brujería. Su mayor herejía consiste en invertir el Cristianismo. Dios es el Mal y el Diablo el Bien. Las Misas Negras satánicas se pusieron de moda a finales del siglo XVIII, unos 100 años después de haber finalizado la persecución de la brujería.

Las brujas parece que no eran tan sacrílegas, iban más a lo suyo. No estaba claro que adorasen al diablo, esa idea la propagó la Iglesia, ya que permitía acusar a las brujas de herejes. De hecho, centenares de brujas confesaron que adoraban al diablo después de que los inquisidores introdujeran el tema y las brujas acabaran confesando bajo tortura.

En realidad, las brujas parece que adoraban a la diosa Diana. En los sabbats los que diríjían solían llevar máscaras con cuernos y pieles de animales, cosa que no gustaba mucho a la Iglesia. 

La caza de brujas

Juana de Arco, acusada de herejía y brujería , fue quemada viva por la Santa Inquisición

Juana de Arco, acusada de herejía y brujería , fue quemada viva por la Santa Inquisición

Durante los primeros 15 años de la Iglesia Católica, ésta no hizo mucho caso a las brujas, hasta que en 1484 el Papa Inocencio VIII promulgó una bula (algo parecido a las fatuas que promulgan ahora algunos muftís musulmanes radicales) en la que relacionaba la brujería con la herejía. La Iglesia Católica ya había decidido castigar la herejía con la muerte desde aproximadamente ell siglo XI.

Durante los siglos XVI y XVII, la nueva Iglesia Reformada (protestantes, luteranos, calvinistas, presbiterianos, anglicanos…) intentó histéricamente matar brujas casi tan pronto como empezó a existir, intentando extirpar la brujería de Alemania, Austria, Francia, Suiza, Inglaterra, Escocia, Países Bajos y Escandinavia.

El número de brujas muertas en este período varían entre los exagerados 9 millones y los moderados 200.000. En todo caso, fue una purga masiva en la que la mitad de las ejecuciones se dieron en Alemania. La mayor concentración se dió donde se unen Francia, Alemania y Suiza. En países católicos como España, Italia o Irlanda hubo poca persecución, y en España apenas ninguna muerte debido a este tema.

Hay varias causas que pueden explicar esta manía persecutoria contra la brujería:

  • representaba la supervivencia de religiones pre-cristianas
  • era una competencia importancia porque atraía a mucha gente, se habla de cientos de miles o incluso de millones de personas que seguían el culto de la vieja religión
  • era un peligro de rebelión social y política porque agrupaba al pueblo llano descontento

En sus tres primeros siglos de existencia, el Cristianismo vió nacer decenas de corrientes que pugnaban por definir la ortodoxia. En los 5 siglos posteriores, la fuerza de la Iglesia era aún precaria, incluso volvió a ser perseguida por los vikingos. Luego se volvió agresiva, y decidió atacar a sus oponentes religiosos, los musulmanes, mediante las cruzadas. Y siguió sufriendo el acoso de gran cantidad de sectas, muchas de origen gnóstico, que salían como setas: los cátaros, albigenes, valdenses.

La Iglesia, bien entrenada en la persecución de sectas herejes del cristianismo, dirigió después todas su acusaciones y torturas hacia las brujas, cuyo culto provenía de religiones mas antiguas que el cristianismo.

Lecturas recomendadas

La bula de 1484 parece que se pomulgó porque el clero alemán no estaba persiguiendo a las brujas con demasiado celo. Los inquisidores papales, Sprenger y Kramer (sádicos y misóginos) escribieron un manual para cazadores de brujas, el Malleus Maleficarum (Martillo de las Brujas), que es la obra más importante y siniestra que se ha escrito sobre el tema. El libro contiene una completa lista de las preguntas que deben hacerse bajo tortura con el fin de que las confesiones sean completamente condenatorias. Así, la acusada no confesaba con sus propias palabras, sino que se limitaba a admitir los cargos que sus acusadores presentaban contra ella. Después de confesarse bruja, siempre volvía a ser torturada para que acusase a sus cómplices, lo cual generaba un efecto viral devastador, mucho más efectivo que el de las actuales Redes Sociales.

Otro best-seller de la época fue la Demonología de las Brujas, en la cual Jean Bodin decía que en los juicios no se habían de utilizar las normas habituales, porque entonces sería casi imposible acusar a ninguna bruja. El objetivo no era la justicia, sino matar brujas.

Un buen negocio

Detrás de muchas acusaciones asomaba la envidia, el rencor, la malicia y los celos. Además, se trataba de un negocio muy lucrativo. El Ayuntamiento, el Estado y la Iglesia se peleaban por el reparto de los bienes de las brujas condenadas, que eran confiscados.

Cuanto más rica era la persona sospechosa, más peligro corría. Las costas del juicio se cargaban a la condenada, sus parientes o incluso sus vecinos. Gran cantidad de chusma hacía negocio alrededor de estos enjuiciamientos: clérigos, jueces, letrados, escribanos, médicos, empleados del juzgado, vigilantes, verdugos, torturadores, carpinteros especializados en patíbulos, jornaleros que cortaban leña para las piras y carreteros que la transportaban, e incluso posaderos y taberneros sacaban provecho del gentío que se acercaban a las ejecuciones, convertidas en forma de distribución pública en aquellos tiempos en que aún no se había inventado el fútbol.

Los torturadores y verdugos tenían honorarios muy reglamentados, según el nivel de tortura y la forma de ejecución:

  • decapitar y quemar
  • estrangular y quemar
  • quemar viva
  • descoyuntar viva en la rueda
  • descoyuntar colgando a la bruja
  • cortar una mano y decapitar
  • desmembrar, descuartizar con cuatro caballos y colgar las cuatro partes de la bruja en cuatro esquinas (esta era, como parece lógico, la partida más cara)

Parece la lista de precios de una peluquería o de un carnicería de Transilvania.

 

 

 

 

 
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Posted by on September 5, 2014 in religión

 

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Federico Suárez Verdeguer: Donoso Cortés en el pensamiento europeo del Siglo XIX.

Juan Francisco María de la Salud Donoso Cortés y Fernández Canedo, I marqués de Valdegamas

Juan Francisco María de la Salud Donoso Cortés y Fernández Canedo, I marqués de Valdegamas

El siglo XVIII fue un siglo muy crítico, que acabó socavando los pilares del orden político del Antiguo Régimen. Pero son muchos los pensadores que reaccionan contra este espíritu crítico, y celebran con alegría que tras la Revolución de 1789, Napoleón vuelva a restablecer los principios de autoridad y orden.

A comienzos del siglo XIX, el Romanticismo no apela ya a la razón, la reflexión, el análisis, la abstracción y la crítica, sino a la fe, el instinto, la intuición, la conciencia, la voluntad, el sentimiento, la acción, la fantasía y la síntesis. Se pasa de la ciencia a lo mágico, a lo irracional.. Se cumple así la ley de oscilación en la evolución del pensamiento. Siguen esta tendencia los pensadores tradicionalistas (sólo confían en la fe) y los conservadores (creen algo en el progreso).

Todo este proceso se rompe con la revolución de 1848, a partir de la cual surten le materialismo marxismo y el liberalismo. Donoso cambió en este año, rechazando la modernidad, defendiendo el catolicismo más tradicional  y  llegando incluso a defender los gobiernos fuertes con su famoso Discurso de la Dictadura. La Edad Moderna en Europa comienza con los postulados de Lutero y acaba con la Revolución de 1789, tras la cual la autoridad ya no viene de la gracia de Dios, sino de la soberanía popular.  Para Donoso, como también para de Maistre o Bonald, ésto es una tara. Donoso criticó el liberalismo y la democracia porque pensaba que preparaban el terreno al triunfo del socialismo, un socialismo que tenía un tono de credo religioso, como el cristianismo.

Para Donoso, Dios es el principio, el medio y el fin de la Historia, cuyo objeto es explicar por qué y para qué creó Dios al hombre. Pero lo único que puede desvelar este misterio es la revelación.  Donoso atacó mucho a Proudhon, pero se equivocó de enemigo, porque el verdadero dirigente del socialismo ateo fue en realiadad Marx. También criticó a los socialistas utópicos: Babeuf, Saint-Simon, Fourier y Owen.

El pensamiento teocrático de Donoso  fue tachado por sus enemigos de reaccionario y de representante tardío de la barbarie medieval. Su irracionalismo le llevaba a decir que la razón crea monstruosos delirios cuando se deja abandonada a sus puras y desatadas posibilidades. Incluso llega a afirmar que “el racionalismo es la afirmación de la locura”.

 
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Posted by on August 31, 2014 in historia

 

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