Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

Isaiah Berlin: El fuste torcido de la humanidad. Capítulos de historia de las ideas.

berlin

Salvador Giner prologa esta colección de artículos de un ensayista de gran prestigio pero poco conocido. Tal vez porque siempre habla de lo mismo:  el contraste entre el pensamiento racional y universalista por un lado, y el pensamiento romántico, irracionalista y nacionalista por otro. El título se basa en una frase no muy optimista de Kant: “de la madera torcida de la humanidad no se ha hecho jamás nada recto”.

La persecución del ideal

En el siglo XX han habido dos grandes fenómenos:
– el progreso de la ciencia y la tecnología
– las tormentas ideológicas: la Revolución Rusa, los totalitarismos de derechas e izquierdas, el nacionalismo, el racismo, el fanatismo religioso.

Las diversas culturas tienen diversos valores, y la verdad de unos no invalida la verdad de otros. Todos son válidos para sus culturas concretas. Pero a Isaiah le espanta que le llamen relativista por esta afirmación, o lo que es peor, posmoderno o incluso intelectual de “pensamiento débil”.

Por eso, defiende que sí existe una naturaleza humana, un mundo de valores objetivos que persiguen todos los hombres, un mínimo de valores sin el que las sociedades puedan sobrevivir: la esclavitud, el asesinato, las cámara de gas, la tortura, que los hijos tengan la obligación de denunciar a sus padres…

Ahora bien, el todo perfecto no existe, es una idea dañina que sólo tiene sentido en una mentalidad totalitaria. No se puede sostener que haya verdades universales para todos los seres humanos de todas partes y de todas las épocas. Querer el bien común, válido para toda la humanidad, es un error radical y peligroso.

Si alguien piensa que hay una solución semejante, una “solución final” para que la humanidad sea justa y feliz para siempre, ningún coste será excesivo para conseguirlo: represión,  coerción, crueldad, con el objetivo sagrado de la salvación definitiva de los hombres..  Para hacer esa tortilla, no hay límite de huevos a romper. Esa era la fe de Lenin, Trotsky, Mao o Pol Pot.

La decadencia de las ideas utópicas en Occidente

Por otro lado, es evidente que los diversos valores de las diversas culturas pueden chocar, lo que las  hacen incompatibles, y hace incoherente, antihistórico y anacrónico que pueda haber una sociedad única perfecta, es decir, la Utopía.

Giambattista Vico y la historia cultural

Herder defendió que ningún pueblo o cultura (alemanes, portugueses, chinos) es superior a otro, sólo diferentes. La unidad natural es das Volk, el pueblo, que tiene como compoenentes principales el territorio y la lengua, no la raza ni el color ni la religión. Para los románticos, el hombre no es sólo razón, sino también voluntad. Fichte fue el verdadero padre del Romanticismo y condujo al voluntarismo y subjetivismo irracionalisas de toque byroniano, al héroe satánico.

Para entender una cultura, Vico nos invita a entrar de un modo imaginativo en ella, a descender a las mentes de sus integrantes. No se puede juzgar una época por los criterios de otra posterior, sería antihistórico y anacrónico. Podemos ser mejores en pensamiento racional frente a los bárbaros escandinavos, pero precisamente esa cultura primitiva y brutal es la única que puede generar sus maravillosas sagas y epopeyas.

El supuesto relativismo del pensamiento europeo del Siglo XVIII

Para los filósofos franceses de la Ilustración, existe una Naturaleza Humana universal e invariable. Una  vez se conoce y estudia, los métodos científicos pueden acabar resolviendo los problemas sociales. Algunos escépticos como Montaigne  e intelectuales como Vico o Herder se opusieron a esta idea.

Ambos estudian el pasado, aclarando que no se ha de hacer desde nuestros  valores,  lo que no significa que lo acepten. Vico critica la injusticia y brutalidad de la sociedad homérica. Herder ataca a los grandes destructores de culturas locales: Alejandro, César, Carlomagno.

José de Maistre y los orígenes del fascismo

Defendió la trinidad formada por clasicismo, Monarquía e Iglesia. Sus obras fueron la última tentativa desesperada del oscurantismo feudal para detener la marcha del  progreso. Dice haber conocido a franceses, italianos o rusos, pero nunca al “hombre”: no existe tal cosa en el mundo.

Para Maistre, la pieza sobre la que se edifica toda sociedad es la figura del Verdugo, que mata a un puñado de hombres culpables. En cambio, curiosamente, los soldados matan a miles de hombres inocentes con loco entusiasmo.

Sólo se puede salvar a los hombres metiéndoles en el redil  mediante el terror y la autoridad. Los enemigos son los alborotadores y los subversivos, los que atentan contra el orden establecido. Pero también los investigadores escépticos y los protestantes que dicen que los hombres nacen libres e iguales.

La razón humana hay que ponerla bajo el doble yugo represivo constante de la Iglesia irracional y del Estado. La esclavitud y la religión son necesarios para todo soberano, y el poder el valor supremo. La fuente de toda autoridad es el Papa. La fuerza merece respeto y la debilidad desprecio.

La ideología de Maistre constituye el núcleo de todas las doctrinas totalitarias que vendrán después, como la de Charles Maurras. Es un pensador dogmático cuya tarea intelectual consiste en que los hechos encajen en sus ideas preconcebidas.

La unidad europea y sus vicisitudes

El siglo que ha sufrido la mayores matanzas de hombres ha sido el siglo XX. Isaiah critica el nacionalismo porque tiene una idea de superioridad sobre otras naciones, lo que le aproxima al fascismo.

El siglo XX crea por primera vez la la division de la humanidad en hombres y hombres inferiores: de otra raza, cultura, nacion, clase… La humanidad común no existe.

La apoteosis de la voluntad romántica: la rebelión contra el mito de un mundo ideal.

Desde Platón, Occidente se ha apoyado en tres dogmas:
– para todo problema sólo hay una solución verdadera
– las soluciones verdaderas se pueden conocer
– esas soluciones no pueden chocar entre sí, pues una verdad no puede ser incompatible con otra, sino armónica

Este mito sufrió hacia finales del siglo XVIII el ataque del romanticismo, nacionalismo, voluntarismo e irracionalismo, sobre todo alemán, frente al racionalismo universalista, sobre todo francés.

El nacionalismo populista de Herder defiende los diferentes estilos de los pueblos, por lo que niega que todo se mida con reglas intemporales, es decir, las de la cultura francesa dominante, que pretende que sus valores sean válidos para todas las culturas y todas las épocas.

La solución de Isaiah Berlin no es muy atractiva: no es posible la sociedad perfecta, sólo una  sociedad mejor, mediante un equilibrio inestable que necesita atención constante. Pero es que la solución final que nos ofrecen las utopías nunca se va a conseguir.

La rama doblada: sobre el origen del nacionalismo

Bakunin, al contrario que Marx, predijo que las revoluciones de los desposeídos se producirían no en las sociedades más industrializadas, que estaban creciendo, sino donde la mayoría de la población se encontrase en niveles de subsistencia, y tuviera menos que perder. Es decir, zonas de capitalismo débil y campesinado primitivo y pobre, como España y Rusia.

Herder dice que una de las necesidades básicas de los hombres es pertenecer a un grupo. Herder criticará el universalismo francés y defenderá las culturas individuales: hindú, china, nórdica, hebrea. El nacionalismo creció gracias a las invasiones napoleónicas, que crearon una autoafirmación nacionalista agresiva en los pueblos sojuzgados.  El nacionalismo cala hondo en Prusia Oriental, donde los alemanes fueron derrotados y humillados por los franceses. Unos alemanes tradicionales y muy religiosos reaccionaron como la rama doblada de Schiller, enderezándose con violencia para negar su supuesta inferioridad.

Se ha definido el nacionalismo como un arma espiritual burguesa contra el proletariado. Parece que los hombre prefieren que les manden y maltraten sus propios paisanos antes que extranjeros prepotentes. También como una patología  autoprotectora.

Resumiendo, que Isaiah critica tanto los universalismos de la razón como los relativismos nacionialistas. Y defiende la igualdad entre las culturas, el que ninguna es superior a otra, lo cual no significa que no puedan ser criticables.

Un tipo liberal y con un pensamiento excesivamente light. Pensamiento débil.

One comment on “Isaiah Berlin: El fuste torcido de la humanidad. Capítulos de historia de las ideas.

  1. Pingback: EL FUSTE TORCIDO DE LA HUMANIDAD (Libros que cambiaron el mundo, 1) | El Ansia

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Information

This entry was posted on November 24, 2013 by in historia, Ideologías and tagged , , , , , .
%d bloggers like this: