Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

Jordi Nadal: Deuda exterior, capitales extranjeros y ferrocarriles

fracasonadal

Cap. II de “El fracaso de la Revolución Industrial en España, 1814-1913”
Barcelona, Ariel, 1986 (7ª ed.) [1ª ed. 1975]

“Que el país haga caminos de hierro, que los caminos de hierro harán al país”.

Tras la independencia de las colonias americanas, la Hacienda española empezó a tener grandes dificultades. En UK sucedió al revés, el comercio exterior financió el nuevo estado industrial. En los tres primeros decenios del siglo XIX, no se hacen las reformas necesarias por la inestabilidad política y los intereses creados.

Así que el Estado español tiene que endeudarse con créditos a elevados intereses en Francia y UK, quese dedican a la economía especulativa. El Banco de Barcelona, por ejemplo, prestó a mediados del siglo XIX una media anual de 9,2 millones de reales a la deuda pública, 5,08 al negocio ferroviario y sólo 1,51 a sociedades industriales. El Banco de Bilbao, en cambio, sí impulsó la producción industrial. El Banco de España sólo empezará a apoyar al sector privado a partir de 1891. La industria tuvo que autofinanciarse. Catalunya fue la única zona española con capitales autóctonos y base industrial, pero también se volcó en el mercado ferroviario.

Los acreedores presionan y consiguen ventajas en sociedades anónimas y explotación de minas. El Bienio Progresista (1854-56) permitió una mayor emisión de capital para solventar la falta de moneda y crédito. Pero la mayor afluencia de capital vino del extranjero, de la mano del ferrocarril. Un exceso de inversión acabó en el transporte, en detrimento de la industria. Las compañías concesionarias consiguieron subvenciones del Estado, eludir aduanas e intereses del 6%.

La red se construyó con prisas y sin planificación. Se creó una gran red de ferrocarriles que no tenían nada que transportar. No se construyó reticularmente, sino radialmente, con epicentro en Madrid y los extremos en los puertos más importantes, por los que exportar la hulla y los metales ibéricos hacia Europa. La minería había caído en manos extranjeras.

La crisis de 1866 tuvo su origen en la quiebra de los ferrocarriles, también hizo que los particulares pasaran a apostar por los depósitos bancarios en lugar de en las acciones. A partir de entonces, la Banca empezó a financiar las empresas industriales.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Information

This entry was posted on March 11, 2014 by in economía, historia and tagged , .
%d bloggers like this: