Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

Luis Racionero: El Mediterráneo y los Bárbaros del Norte

barbarosLas dos Europas

¿Qué pasa con Europa? Cuanto mejor parecía, estallan dos guerras mundiales, y en palabras de Madariaga, “cuando Ortega nos había convencido de imitar a Europa, la modelo se volvió loca”.

mediterraneoTecnología y civilización

Hay un secreto a voces: la enorme capacidad técnica occidental no va acompañada de un desarrollo cultural parejo, y de ahí la crisis de nuestro tiempo.

Las únicas zonas del mundo donde existen ciudades (civilización) desde hace miles de años son la China, la India y el Mediterráneo. En cambio, anglosajones, germanos y escandinavos tienen ciudades desde hace sólo 600 años, rusos y americanos desde hace menos.

La dicotomía ente el civilizado mediterráneo y el bárbaro norteño es clara: medida-exceso (parece que Racionero no ha visto nunca a un siciliano enfadado), ironía-seriedad (tampoco conoce a los Monty Pyhton), pactismo-agresividad, refinamiento-simplicidad, fines-medios.

La mentalidad de USA es agresiva, expansionista, puritana, pragmática, materialista… bárbara. En cambio, la noción de medida es el síntoma más claro del hombre civilizado. Como está grabado en el templo de Delfos: “conócete a ti mismo” y “nada en exceso”.

La ironía es característica del civilizado. Alejandro Magno preguntó a Diógenes qué podía hacer por él, el cínico contestó “Apártate para que me toque el sol”. Cuando un editor americano ofreció a Josep Pla una cantidad fabulosa por unos artículos, éste declinó “porque tanto dinero me desequilibraría el presupuesto”.

El pactismo es la resolución de conflictos por la mediación, el argumento y la negociación. Se da sobre todo en los países más civilizado y por tanto más débiles. El bárbaro suele derrotar siempre militarmente al civilizado.

El nómada no puede refinarse por culpa de su vida móvil, es la reserva bárbara que viene de las estepas del norte o los desiertos del sur. En China la pólvora se utilizaba para fuegos artificiales, los europeos la adoptaron para la guerra en gran escala.

Civilización y ciudad

Cultura viene de cultivo, nace con la agricultura (8000 a.c.) y es el estilo de vida de los campesinos. Civilización viene de civitas,  nace con la urbanidad (4000 a.c.) y es el estilo de vida de los ciudadanos. Los bárbaros tienen cultura, pero no civilización.

Los espacios públicos de la ciudad generan aleatoriamente información, fruto de la confluencia por azar de numerosas unidades de información. Y eso sólo sucede en la ciudad.

El Mediterráneo

Antonio Gaudí dijo: “la virtud está en el punto medio: Mediterráneo quiere decir en medio de la tierra (…) en sus riberas hay un equilibrio de luz, ni demasiada ni poca, porque ambas ciegan”. La luz es limpia, suave y confiere claridad y realismo a las cosas. Las sirenas nórdicas, en cambio, sólo se dejan entrever saliendo de las frías brumas del Báltico.

En el siglo XVI, el cartógrafo sueco Olaus Magnus establece la diferencia entre mediterráneos y nórdicos: los primeros blandos y degenerados por el clima cálido (pero también vitalistas), los nórdicos sanos y virtuosos por el rigor del entorno. Muchos autores deterministas defienden que el medio imprime el carácter de los hombres, pero está más aceptado que existe una relacion dialéctica entre ambos.

Los romanos no tuvieron imaginación creativa, su talento era militar y legal. No civilizaron a los pueblos, los vencieron, sojuzgaron y llenaron de impuestos, y de rebote se dejaron civilizar por los ocupados, sean éstos etruscos, griegos o íberos.

La otra orilla

Los griegos estaban muy ligados como pueblo a los misterios de Eleusis, una celebración sin desfiles ni líderes, sino íntima e introspectiva, que pretende conseguir una experiencia interior.

El  viaje de Dante de descenso/subida recuerda a los viajes de ácido. En Eleusis se bebía un brebaje iniciático, el Kykeon. Los jóvenes europeos buscan en la droga acceder a la otra orilla, abrir las puertas de la percepción para pasar al otro lado.

El cromosoma de Europa

Europa, como cultura occidental, surge de la fusión de cuatro elementos: la tradición grecolatina, el cristianismo igualitario (germen de la futura democracia moderna), el individualismo de los bárbaros y la ciencia de árabes y judíos.

Nietsche exaltó al guerrero bárbaro  frente a “la moral de esclavos del cristianismo”.

Uno de los principales agentes civilizadores fueron los benedictinos. Los francos fueron un pueblo bárbaro y bestial, como Carlomagno, personaje sobrevalorado por la propaganda francesa. Los franceses creen que Europa es Francia. El franco Simón de Montfort asesinó a todos en Beziers, herejes y cristianos, diciendo “matadlos a todos, que Dios ya escogerá a los suyos”.

La Península Ibérica y Occitania (ambos lados del Pirineo) acanzaron un elevado nivel cultural en torno al año 1000: figuras como el pre-renacentista Gerbert d’Aurillac (Silvestre II), estilos como el Románico, instituciones como las Corts catatanas, primera asamblea democrática de Europa o leyes como los Usatges de 1065, primer código civil de Occidente.

Los árabes no invadieron España

Los vencedores escriben la Historia y defienden cosas que les interesan como la unidad nacional. Los bárbaros romanos destruyeron y borraron del mapa a los etruscos, más civilizados. Eso no les da la razón, sólo indica que eran más fuertes.

Los godos en España fueron pocos, apenas 80.000 según Vicens Vives. Y los árabes sólo 25.000, lo que explica según Olagüe que la islamización de España no fue consecuencia de una invasión armada, sino de la adopción por los hispanorromanos de la más avanzada cultura de la época, como fue el Islam entre los siglos VIII y XII, prefiriéndola a la barbarie de los godos.

Las verdaderas invasiones árabes se produjeron a partir del siglo XI, con la llegada de almohaces, almorávides y benimerines. La Reconquista fue en realidad una guerra civil

Mientras, la lengua d’Oc se hablaba entre la Toscana, Burdeos y Alicante.

El genocidio  cátaro

Los nobles francos invadieron Occitania en el siglo XIII con la excusa de la herejía cátara y acabaron con la avanzada cultura catalano-occitana. Los cátaros fueron la contrapartida mística de los trovadores.

La erótica de los trovadores

Entre los siglos VIII y XII el nivel cultural del norte de Europa era bajísimo. En el Mediterráneo había una cultura urbana. El concepto de amor del mito nórdico de Tristán se equipara con el deseo de muerte. Eso no es aplicable a Occitania, donde el amor es físico, gozoso y cortés.

Los trovadores llegan al amor por un proceso tántrico de contención y sublimación, provocando la tensión  erótica y evitando el orgasmo rápido.

Los Renacimientos

Un primer renacimiento se dió en torno al año 1000 en Al-Andalus, los monasterios pirenaicos y la civilizacion occitana de los trovadores. Todo ello acabó en el siglo XIII, cuando Europa se repliega sobre sí misma y sólo saldrá de su continente para destruir.

La escala humana de las ciudades-Estado y la filosofía hermética facilitaron la llegada del Renacimiento italiano. Pero todo acabó con la reforma protestante y la contrarreforma jesuítica. Tras el Concilio de Trento (1554), la nación engulle a la ciudad-estado, y la religión al hombre universal.

Hay que volver a las unidades políticas autónomas, del tamaño de la comarca o la ciudad-Estado y federadas entre sí.

El crisol del albedrío

En el Renacimiento europeo es donde nace el individuo. En Grecia se inventó la democracia, pero no el individuo, que era miembro de un ente superior, la polis. La tensión entre albedrío y determinismo, individuo y grupo es el problema de Occidente: el individuo flota en un mar de posibilidades, y se ve obligado a elegir, a decidir según su libertad.

El calvinismo hace que los negocios, antes sospechosos, se conviertan en una santidad nueva. La consecución de riqueza se acepta como aliada de la religión. La religión católica está pensada por mediterráneos y nada en la improvisación, en la salvación de última hora.

Las naturalezas señoriales consideran válidas las acciones que dignifican al individuo. Los burgueses procuran ocuparse en algo que sirva al bien general en tanto que útil, materialista y puritano. El Imperio Británico es el esfuerzo de sus mejores espíritus por escapar del clima y de la cocina inglesas.

Donde hay erotismo no hay pornografía, que es algo típico de los países puritanon. La mística, en cambio, no fue puritana, sino sensual y apasionada (San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús).

El clasicismo europero: Leonardo, Shakespeare y Mozart

Al avanzar el conocimiento, el placer pasa del ojo al oído. Las artes tienden a la naturaleza de la música.

Hay una ruptura brutal entre el mundo helénico y Europa por culpa del fanatismo cristiano.  Con la pintura de Leonardo, Occidente aprende a mirar el exterior. El teatro de  Shakespeare reseña lo que sucede en el interior del individuo. Y Mozart expresará la emoción de lo inefable mediante la música.

El átomo y el sueño

La visión del mundo, el weltanschauung, es la suma de los componentes culturales de una época: religion, relaciones de producción, organización política, derecho, ideales artísticos y filosofía.

La Ciencia y la Filosofía tienen dos visiones del mundo diferente: una es empírica, objetiva, factual, y la otra es idealista, racionalista y subjetiva.

La música del ocaso

Los estados en decadencia y los hombres en degradación no carecen de música, pero su música no es serena.

Arte y entropía

El proceso creativo consise en la activación subconsciente de una imagen arquetípica (un patrón, un modelo) y en la conversión de esta imagen en una obra determinada.

El Ulises de Joyce empieza y termina en la nada y no contiene nada más que nada. Su esencia es la entropía, la tendencia al desorden y el caos. El arte de Picasso es esquizofrénico, no porque él lo sea, sino porque es una manifestación colectiva de nuestro tiempo.

La metamorfosis de los Dioses

Es el hombre quien crea Dios a su imagen y semejanza. Para cambiar una cultura es necesario cambiar sus valores, es decir, sus dioses.

Esperando a los bárbaros

En 1900 se acaba la era de los descubrimientos geográficos iniciada en 1942. Ahora la barbarie está dentro, en la insolidaridad de una sociedad basada en el interés utilitario.

A comienzos del siglo XX se empiezan  notar los primeros síntomas de que Occidente ha entrado en decadencia: Wilde, Proust, Klimt, a: la guerra mundial del 14, La decadencia de Occidente (1919) de Spengler, La rebelión de las masas (1927) de Ortega, Esperando a los bárbaros (1911) de Kavafis.

Europa ha de sanar su esquizofrenia ente tecnología y civilización,  barbarie y humanismo. Ahora bien, la sociedad de consumo, la revolución industrial y la tecnología tienen evidentemente su lado positivo. Ahora que los bárbaros del norte han producido todo ésto, tienen que imitar a los mediterráneos para aprender a gozar lo logrado. El Norte produce mejor, el Sur consume mejor.

La población se ha disparado exponencialmente, la población emigra a las ciudades en masa. En el siglo IV, las invasiones bárbaras acabaron con la civilización grecorromana. En el siglo XX, la invasión de los bárbaros es la Revolución de las Masas.

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This entry was posted on April 9, 2014 by in filosofía, historia and tagged , , , , .
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