Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

A. Bar: La CNT y la II República

Los antecedentes

El principio del fin de la II República: Anarquistas y Guardias de Asalto en julio de 1936 en Barcelona.

El principio del fin de la II República: Anarquistas y Guardias de Asalto en julio de 1936 en Barcelona.

La CNT nace en 1910 en medio de una situación doblemente crítica:

– una impopular aventura colonial en Marruecos
– el movimiento obrero anarquista estaba en horas bajas por el fracaso de la FTRE debido a sus actividades extremistas

En 1907 se creó en Barcelona la Solidaridad Obrera, muy influida por el nuevo sindicalismo revolucionario francés, y de línea libertaria, apolítica y antiautoritaria. La Semana Trágica aumenta la represión sobre el movimiento libertario, pero la organización sindical sale beneficiada al despertarse el sentido revolucionario de los obreros, que no veían con buenos ojoa a sindicatos como UGT que dependían de partidos políticos.

En el congreso fundacional de la CNT se dice que la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, y los modos de acción serán la acción directa y la huelga general revolucionaria. Ese apoliticismo bakuninista  suponía la negación de la actividad política, por lo que el espíritu libertario estuvo presente desde el principio.

Enseguida, entre 1911 y 1915, la CNT entra en la clandestinidad. Aprovechando la I Guerra Mundial, CNT y UGT organizan huelgas generales.

Uno de los momentos más importantes para la estructura cenetista es el Congreso Regional de Sants de 1918, en el que el sindicato único de un mismo ramo y localidad va a sustituir a los viejos sindicatos de oficio, que estaban más cerca del corporativismo medieval que del moderno sindicalismo. En el Congreso de Madrid de 1919, la CNT se declara anarquista.

En 1915 la CNT tenía 15.000 afiliados, en 1919 720.000 (más de la mitad de la regional catalana). Entre 1920 y 1930, la CNT pasa a la clandestinidad, salvo el breve período 1922-23, lo que favorece la conquista de los puestos dirigentes a las tácticas individuales y extremistas de los sectores anarquistas revolucionarios. En ese sentido se crea la FAI en 1927, para velar por la ortodoxia de la CNT.

Los más moderados, como Peiró o Pestaña, querían la vuelta a la legalidad. Pero los extremistas apolíticos se impusieron definitivamente en 1931. Así, no participaron en el Pacto de San Sebastián que intentaba traer la II República a España. Los republicanos pidieron que la CNT diera una moratoria sin conflictos a la futura nueva república, pero la CNT no aceptó ese pacto.

La actuación de la CNT frente a la II República pasa varias fases:

  • La CNT seguía defendiendo que la desaparición del capitalismo sólo puede conseguirse a través de la acción violenta. Aún así, en 1931 hay un tanteo frente al fenómeno republicano, pero en 1932 los extremistas culminan la expulsión de  los reformistas.
  • Se suceden varias experiencias revolucionarias en enero de 1932, enero de 1933 y diciembre de 1933.
  • Durante el Bienio Negro, entra en una etapa defensiva. Aún así, se produce en abril de 1934 una huelga general en Aragón y el apoyo a la UGT en la Revolución de Asturias en octubre del 34.
  • El Congreso de Zaragoza de 1936 marca la vuelta al seno de la CNT de todos los escindidos.

Fase Inicial

Al principio de la II República, el gobierno intenta consolidar la revolución burguesa que fracasó en 1854, 1868, 1873 y 1917. Mientras, Largo Caballero pensaba en una república socialistas con los anarquistas desarmados. Mientras, los obreros más revolucionarios seguían engrosando las filas de la CNT. Y el órgano confederal, Solidaridad Obrera, caía en manos del faísta Felipe Aláiz.

Fase Ofensiva

En 1932 son expulsados de la CNT los sindicatos que firmaron el Manifiesto de los Treinta, y que se oponían al faísmo. Las tendencias ideológicas del movimiento libertario del momento son muy variadas:

  • Federico Urales e Isaac Puente confían el surgimiento del comunismo anarquista a la acción directa y espontánea del pueblo en los municipios rurales, sin necesidad de construcción teórica previa a la revolución. El comunismo libertario se aprende viviéndolo.
  • Los sindicalistas son industrialistas, el sindicato es el elemento fundamental de la transformación social. Es la línea de Peiró o Pestaña.
  • Para Gaston Leval, el sindicato ha de ser la base organizativa de la producción industrial, mientras el municipio y la cooperativa se ocuparán de la agricultura y el intercambio.
  • Diego Abad de Santillán empezó como anarquista intransigente, pero a partir de diciembre de 1933 fracasan las tácticas  espontaneístas y se vuelve más conciliador.

En enero de 1933 nuevos levantamientos libertarios condujeron a una fuerte represión, que culminó con los trágicos sucesos de Casas Viejas. La República se tambaleaba y las masas seguían buscando una alternativa revolucionaria.

En las elecciones de noviembre de 1933, la CNT desencadena una rabiosa propaganda anti-electoral al mismo tiempo que, incoherentemente, amenaza con la revolución social si gana la derecha, lo que cumple con la insurrección del 8 de diciembre.

Fase Defensiva

Se admite que el insurreccionalismo ya no sirve, que incluso es contraproducente. También se abandona la utopía ruralista. Es curioso que al tiempo que los anarquistas daban por terminada su revolución, los socialistas y la extrema derecha empezaban a organizar la suya. Los sectores del PSOE afines a Largo Caballero se habían radicalizado y querían la revolución, que finalmente estalló el 5 de octubre y duró hasta el 18. 13 días de Comuna a la española.

Fase de Síntesis

El 16 de febrero, el Frente Popular gana por una amplia mayoría, gracias al voto masivo de los militantes de la CNT. La CNT se había movido contradictoriamente entre el anarquismo y el sindicalismo. En Mayo se celebró un Congreso en Zaragoza, justo dos meses antes del levantamiento nacional. La CNT se había reunificado y se orientó hacia el comunismo libertario siguiendo la base idealista, alejada de la realidad, del municipio libre.

La CNT abusó del motín, de la huelga general, de la insurrección. Fue una gran fuerza, pero nunca decisiva, nunca fue capaz de rematar la jugada, lo cual equivale a trabajar para el diablo. El diablo era Franco.

 

 

 

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This entry was posted on July 15, 2014 by in anarquismo, historia and tagged , .
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