Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

C. A. Fernández Pardo: Teoría política y modernidad: del siglo XVI al siglo XIX.

Introducción, notas y selección de textos de C.A. Fernández Pardo.

Teoría política y modernidad

El momento más elevado del mundo moderno fue la creación del Estado de derecho liberal, que protegerá la propiedad y la vida. En él, lo político deja de ser una proyección de un orden superior y pasa a ser controlado por el individuo emancipado de cualquier estamento. Durante el siglo XV y la primera mitad del XVI aún no hay modernidad, pero ya hay pensadores modernos.

La idea de un orden natural es abandonado, ahora se piensa que el orden político sólo procede de la voluntad de quien ejerce el poder. Aristóteles defendía que el ser humano era un ser político, hecho para vivir en sociedad. Pero la mayoría de pensadores políticos de la modernidad  tienden a pensar que el ser humano tiende más al egoísmo que a la sociabilidad, y por tanto buscan más cómo poner límites a los hombres que cómo organizarlos en sociedad.

Maquiavelo

maquaveloDe aspecto algo desagrable, este escritor florentino decía que es indispensable que sea una sola persona la que organice o reorganice una República o Reino. A veces tendrá que hacer acciones malvadas, pero le excusará los resultados obtenidos, de manera que el fin justificará los medios. Así merece perdón Rómulo tras matar a hermano, porque fue algo bueno para Roma.

Sin embargo, el pueblo romano siempre fue virtuoso, y si era necesario, se celebraba contra los poderosos. Un pueblo puede ser más prudente y constante que un príncipe, por lo que es mejor el gobierno popular que el real.

hobbesHobbes

Defensor del estado absolutista, Hobbes dirá que las naturales pasiones humanas causan una constante situación de envidia, odio y guerra entre los hombres, lo cual demanda un poder que provoque temor y respeto, que contenga y vigile esas pasiones mediante el castigo. Un Estado que obligue a los hombres al cumplimiento de los pactos y al respeto de la ley natural. Porque no es la palabra, sino la espada lo que asegura los pactos.

El hombre precisa defenderse del peligro extranjero, de las ofensas de los demás, y necesita poder trabajar para alimentarse. Eso sólo lo puede asegurar un hombre o asamblea de hombres al que se dote de todo el poder y la fuerza. Todas las voluntades se habrán de someter a esa voluntad poderosa. Este es el origen del gran Leviatán, del soberano rodeado por súbditos.

A este poder soberano se llega por la ley del más fuerte, o, mejor, por el acuerdo de los hombres a someterse al soberano, confiando que les protegerá de los demás. Este es el camino del Estado político.

¿Cómo saber si un profeta es auténtico? Muy sencillo, si hace milagros y si sólo enseña el cristianismo verdadera. Algunas argumentaciones de Hobbes dejaban bastante que desear para cualquier inteligencia media.

John Locke

lockeNo consta en ninguna parte que Adán recibiera por herencia el dominio sobre sus hijos y sobre el mundo. Por tanto, nadie puede basar su autoridad en esa premisa. Vivimos, por tanto, en un estado de libertad, pero no de licencia. El hombre tiene libertad ilimitada para disponer de sus bienes y persona, pero no puede destruirse ni destruir a otros hombres.

Todos los hombres son libres por Naturaleza, iguales e independientes, y sólo pueden ser sustraídos de ese estado con su consentimiento. Las sociedades políticas se forman cuando sus miembros ceden libremente su poder natural a la comunidad, para a cambio conseguir la protección de la ley. A partir de entonces, los individuos se someten obligatoriamente a la opinión de la mayoría.

David Hume

humeLas leyes y las formas de gobierno tienen tan grande fuerza que no dependen de los humores y caracteres de los gobernantes.

Un príncipe hereditario (no elegido), una nobleza sin vasallos y un pueblo que vote mediante sus representantes (no asambleariamente) forman la mejor monarquía, aristocracia y democracia.

La libertad supone la perfección de la sociedad civil, pero también ha de reconocerse que la autoridad es esencial para su existencia misma.

Montesquieu

montesquieuHay tres clases de gobierno:

  • El Republicano, donde la potencia soberana la tiene el pueblo. Si la tiene todo el pueblo, hablamos de Democracia. Si la tiene una parte, hablamos de aristocracia.
  • El Monárquico, donde sólo uno gobierna, pero con leyes fijas y estables
  • El Despótico, donde uno solo manda sin ley ni regla, según su capricho.

Jean-Jacques Rousseau

rousseauEl hombre ha nacido libre, pero vive sojuzgado. La sociedad más antigua, y única natural, es la familia, que deja de ser obligatoria en cuanto los hijos pueden emanciparse.

Mediante el pacto social, los individuos ponen su persona y poder bajo la dirección de la voluntad general. Antes el pacto social fundaba ciudades, ahora repúblicas, estados, Los asociados son el pueblo, los ciudadanos.

Thomas Jefferson

jeffersonLa creación de diferentes cámaras se hizo para introducir intereses y principios distintos. Así, en Gran Bretaña la Cámara de los Comunes es honesta y la de los Lores prudente.

Los poderes legislativo, ejecutivo y judicial han de estar separados y ser distintos, para que nadie pueda ejercer más de uno a la vez.

Mientras sigan habiendo tierras vacantes en USA, el país seguirá siendo principalmente agrícola, y su Gobierno virtuoso. Pero cuando los individuos se amontonen en las ciudades se corromperán también como en Europa.

Hay entre los hombres una aristocracia natural, basada en la virtud y los talentos. Antes basaban su preeminencia en las facultades físicas, pero las armas de pólvora han convertido en igual de poderosos a débiles y a fuertes.  Pero hay  también una aristocracia artificial, fundada en el nacimiento y la riqueza, sin virtud ni talentos, y contra la que hay que actuar.

Hay que evitar que los gobernantes graven al pueblo con una deuda pública perpetua, que siempre va seguida de la tributación excesiva y finalmente de la miseria.

Joseph de Maistre

maistrePensador pendejo donde los haya, sus razonamientos son dignos del más duro absolutismo. Pero hay que conocerlo.

Un pueblo no puede ser si no tiene  un centro común, un soberano. Cuando varias familias se unieron, les fue preciso un soberano que, como potencia superior, las convirtió en pueblo, en sociedad y les dio leyes y constituciones.

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This entry was posted on July 20, 2014 by in Ideologías, liberalismo, Política and tagged , , , , .
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