Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

Teófanes Egido: La Reforma en Inglaterra

Cuadernos Historia 16, nº125

enriqueviiiEnrique VIII crea el anglicanismo

No es cierto que el anglicanismo sea el resultado de las veleidades de un Enrique VIII casadero (en realidad, el monarca más culto de su tiempo, y más antiluterano que anticatólico), sino de un proceso complejo que llevó a una religión nacional, síntesis entre catolicismo y protestantismo. La Sagrada Escritura se convirtió en referencia básica, sin mediaciones,

Las reformas protestantes las protagonizaron teólogos o predicadores, mientras que en Inglaterra será el poder político el que desencadene la ruptura con el Papa.

En aquellas épocas, los matrimonios de nobles y reyes eran asuntos de Estado. Para satisfacer pasiones había otras mujeres al margen del matrimonio, recurso que utilizaron abundantemente grandes paladines de la religión como Fernando el Católico o Carlos V.

Enrique VIII se casó con su primera mujer, Catalina de Aragón, tras enviudar ésta del hermano de aquel. Pero Catalina estaba agotada y sólo pudo dar a luz  a una niña, María. Parece que la maldición del Levítico cayó sobre el rey: “Si alguien se casa con la mujer de su hermano, comete una impureza, no tendrá hijos”. Aunque estas bodas del cuñado con la viuda se sucedían con normalidad en las Sagradas Escrituras.

El Papa no aceptó el divorcio, pero la Cámara de los Lores sí. convirtiéndose su Majestad en el jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra. Ana Bolena, con la que el rey mantenía relaciones hace tiempo, pasó a ser la nueva reina, mientras la anterior se consumía en prisión. Con la Ley de Supremacía de 1534 se consagra la independencia de Roma.

Los obispos y el clero secular no se opusieron. En cambio, lo monjes y frailes, más papistas, sufrieron persecución, y 15 abades fueron ejecutados y descuartizados. También Tomás Moro, tal vez el personaje más importante de aquella Inglaterra.

Los monasterios se desmantelaron, se vaciaron (aunque se aseguró pensiones a todos los monjes), y se transfirieron su propiedades y rentas a la Corona. Hubo algunas revueltas populares, pero la desamortización siguió su curso. La Iglesia Anglicana, mientras tanto, adolecía de identidad doctrinal.

Ana Bolena sólo pudo dar una niña (Isabel I) a Enrique VIII, y finalmente fue ejecutada. La tercera mujer fue Jane Seymour, que tuvo un hijo varón, Eduardo VI, pero que murió enseguida. Las tres mujeres siguientes no tuvieron ningún hijo, tal vez debido a la decadencia biológica del monarca.

Fue importante en esta época la imposición del inglés (sustituyendo al latín) como lengua litúrgica y la aparición de las primeras Biblilas en inglés. Poco después, Enrirque VII hizo un giro hacia el catolicismo (eso sí, sin Papa), religión que en realidad nunca abandonó: se afirma la transubstanciación, el celibato y la castidad, se prohibe la lectura de la Biblia a mujeres y gentes sin sólida formación.

Mientras, los papistas eran ahorcados por traidores y los protestantes a la hoguera por herejes.

Eduardo VI se hace protestante

Con Eduardo VI, la Iglesia inglesa se hace más protestante, y reprime duramente a los católicos romanos, pero aún más a los anabaptistas, demasiado democráticos para su época.

María Tudor vuelve al catolicismo

La historiografía anglicana la llamó Bloody Mary (de ahí el cóctel), por su represión de los protestantes. No mató más que otros reyes, pero sí en periodo de tiempo menor. En esa época había tres corrientes: los católicos (Eduardo VI decapitó a sus líderes), los protestantes y los enriqueños, conformes con la separación de Roma pero hostiles a las novedades protestantes, y que pilotaron este período de recatolización siguiendo los postulados del Concilio de Trento.

María se casó con Felipe II de España para, entre ambos, aislar a Francia. Pero no tuvieron hijos y el matrimonio duró poco.

Isabel I retorna al anglicanismo

El anglicanismo se afianza en su largo reinado (1558-1603). Isabel I consigue una síntesis coherente entre el catolicismo sin Roma de Enrique VIII y las experiencias protestantes de Eduardo VI mediante un fondo doctrinal protestante (la norma de fe es la Sagrada Escritura, la justificación por la fe es la clave de la salvación) pero manteniendo signos de la tradición católica (se habla del valor de las obras).

La excomunión de Isabel I en 1570 por el papa Pío V y el intento de invasión española con la Armada Invencible (1588) avivaron el sentimiento nacional y xenófobo inglés, así como el anglicanismo y la represión a los papistas. Y como la Monarquía necesita de unidad religiosa, Isabel I sometió a los católicos del Norte pero también a los puritanos más extremos (calvinistas, presbiterianos y anabaptistas), que luchaban por un mayor rigorismo moral y la oposición total a unas ceremonias y ornamentos todavía muy romanos.

Los presbiterianos tenían una organización democrática de sus iglesias locales, sin obispos, dirigidos por por asambleas, con pastores elegidos democráticamente, El Absolutismo no lo podía tolerar, y lanzó sobre los puritanos toda la furia de la Inquisición.

Al final del reinado de Isabel I se puede decir que el Anglicanismo había triunfado entre la mayoría de la población como la auténtica Iglesia Nacional Inglesa.

Los puritanos

La represión de Jacobo I contra los puritanos obligó a un grupo de presbiterianos, baptistas y cuáqueros a exiliarse mediante el Mayflower hacia lo que acabaría siendo Massachusetts.

Pero su suerte cambió con la ejecución de Carlos I, Oliver Cromwell, que instauró un régimen puritano sin diversiones, sin teatro, sin placeres, sin canciones pero con muchos salmos. Con la restauración monárquica de Carlos II y Jacobo II se volvió al anglicanismo.

Los Reyes Constitucionales

Tras la revolución de 1688, Guillermo de Orange fue el primer monarca constitucional, y con él nació la tolerancia religiosa para todos menos para los católicos, minoría temida pero que en realidad estaba en franca decadencia. Lo curioso es que el pueblo católico seguramente no se debió dar cuenta de las mutaciones doctrinales que se llevaron a cabo en los últimos años, ya que aunque  la nueva liturgia en inglés no dijera lo mismo que la anterior, lo cierto es que nunca entendieron la misa en latín.

Lo fundamental en todo el proceso de creación de la Iglesia Anglicana fue la afirmación de la supremacía del rey sobre la Iglesia, la imposición de la lengua inglesa en todas las celebraciones y la desamortización de las órdenes regulares que aumentaron el patrimonio del monarca, la nobleza y la incipiente burguesía rural.

Es decir, lo importante fue la política y la economía,  y un poquito menos la religión.

 

 

One comment on “Teófanes Egido: La Reforma en Inglaterra

  1. Pingback: Teófanes Egido: La Reforma en Inglaterra | Evangelizadoras de los apóstoles

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Information

This entry was posted on August 14, 2014 by in historia, religión and tagged , , , .
%d bloggers like this: