Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

Marvin Harris: Vacas, cerdos, guerras y brujas (5)

brujaEscobas y aquelarres

Se calcula que 500.000 personas fueron declaradas culpables de brujería y murieron quemadas en Europa entre los siglos XV y XVII. Se les acusaba de pactos con el diablo, viajes montadas en escobas, aquelarres, adoración al diablo, tener sexo con el diablo…También se les acusaba de provocar muertes en el ganado, granizadas, robar niños…

Las que se arrepentían podían conseguir ser estranguladas en lugar de quemadas en la hoguera. Los tribunales usaban la tortura para conseguir confesiones de culpabilidad.

La Iglesia empezó autorizando la tortura a las organizaciones de herejes que amenazaban con romper el monopolio que Roma detentaba sobre los diezmos y los sacramentos. Así sucedió  con los cátaros del sur de Francia, que fueron exterminados por la llamada cruzada albigense lanzada por el Papa.  Para combatir estos movimientos, la Iglesia creó la Inquisición como poder paramilitar. El Papa Alejandro IV autorizó el uso de la tortura ya en el siglo XIII. Con ella, se consiguieron delaciones de personas implicadas en organizaciones secretas heréticas.

Las brujas europeas usaban ungüentos mágicos con los que se untaban el cuerpo y palos antes de sus viajes. Estaban formados por cicuta, hierba mora, beleño, mandragora y belladona, drogas que “hacen volar” gracias a un poderoso alcaloide llamado atropina.

La gran locura de las brujas

Según Harris, la locura de la brujería en Europa fue creada y sostenida por las clases gobernantes como medio de suprimir la ola de mesianismo cristiano. El principal teórico mesiánico fue Joaquín de Fiore, quien predijo la llegada de la Edad del Espíritu en 1260. que sería anunciada por el emperador alemán Federico II, quien devolvería a los cristiannos pobres todo lo robado por Roma. Federico murió pronto y no pudo cumplir su misión. Muchos se hicieron pasar por él más tarde, y todos acabaron quemados.

Otras sectas mesiánicas fueron los Espirituales franciscanos o los Flagelantes, que se bautizaban con su propia sangre y que acusaron a los judíos de la Peste Negra de 1348. Muchos de estos movimientos se canalizaron hacia cruzadas y guerras santas. Otros se dirigieron contra el clero y la nobleza.

En la Bohemia del siglo XV los husitas confiscaron los bienes de la Iglesia . También surgieron los taboritas, que predicaban la muerte de todos los pecadores. Movimientos similares se repitieron en Alemania en el siglo XV. Thomas Müntzer protagonizó la gran sublevación campesina de 1525.

Los luteranos más radicales fueron los anabaptistas, que tuvieron el cuartel general en la ciudad de Münster, de donde expulsaron a católicos y protestantes y abolieron la propiedad privada. En Inglaterra surgió el movimiento de los diggers (cavadores), de carácter comunista.

Lo que unía a brujería, misticismo, flagelantes y herejes populares era el rechazo a las instituciones de la época. Eran un gran peligro. El sistema de brujas, en concreto, consiguió que los pobres llegaran a creer que eran víctimas de brujas y diablos en vez de príncipes y papas. Las brujas serán, pues, las responsables de la crisis de la sociedad medieval tardía.

El 82% de las brujas eran mujeres mayores de clase baja, Cuando se les arrancaba con tortura el nombre de sus cómplices ya aparecían también los hombres.

El retorno de las brujas

La contracultura cree que es la conciencia de la gente lo que controla la Historia. Para que todo vaya mejor, lo único que hay que hacer es cambiar esa conciencia, esas ideas. Las realidad objetiva cuenta poco. La contracultura busca la vuelta a la tribu, a los chamanes, a las drogas iniciáticas como el estramonio. Un ejemplo de ello esDon Juan de Castaneda, un chamán desprovisto de sensibilidad moral.

Una conciencia desconectada de la realidad práctica es más brujería que política. En realidad, la conciencia está adaptada a condiciones mundanas y prácticas, por lo que la gente normal no suele querer modificaría. La conciencia cristiana, por ejemplo, pudo haber cambiado el mundo, pero fue el mundo quien cambió la conciencia cristiana.

La contracultura es el estilo de vida de la juventud alienada de clase media educada en la Universidad. Y eso es precisamente lo que la hace tan importante, el hecho de que no apareció en los márgenes de la sociedad, sino entre los jóvenes de clase media. La bruja ha vuelto.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Information

This entry was posted on August 25, 2014 by in Antropología, religión and tagged , , , .
%d bloggers like this: