Palabra de Jorge

Lecturas, escuchas y reflexiones

Carlos Díaz y Félix García: Dieciséis Tesis sobre Anarquismo

1976

aTesis 1: El anarquismo no es una forma de socialismo utópico

Marx nos dijo en el Manifiesto del Partido Comunista que los socialistas utópicos acomodan la historia a su imaginación desatada, pero sin un análisis de la estructura social, económica y política. Se puede llamar socialistas utópicos a los movimientos anteriores a Marx y tal vez también al anarquismo de un Godwin, pero nunca a los anarquistas posteriores.

Tampoco se puede decir que el anarquismo sea una contemplación bucólica de la arcadia primitiva rural y artesana. y que piense que cualquier tiempo pasado fue mejor. El anarquismo es un socialismo no utópico, si bien es cierto que tampoco se puede definir como científico.

Tesis 2: El anarquismo no es pequeñoburgués

El ideal del pequeño burgués es vivir en un orden social donde sea independiente de los lazos sociopolíticos y comunitarios. El anarquismo, en cambio, desde el primer momento tuvo un carácter solidario, federado e interdependiente. al mismo tiempo que cuestionaba radicalmente el orden burgués. El anarquismo no quiere a los políticos profesionales porque están desvinculados de los problemas del pueblo.

El Partido Comunista Ruso, sobre todo a partir de la III Internacional, adjetivó como pequeño burgués a todo aquel que no aceptara los dictados del partido. Y el Anarquismo, obviamente, no aceptaba la dictadura del proletariado, como tampoco aceptaría una dictadura anarquista, y por ello fue perseguido tanto en la Rusia del 17 como en la España del 37.

Asimismo, el Anarquismo se negó (casi) siempre a sellar pactos políticos con la burguesía para conseguir libertades políticas burguesas, ya que era una claudicación frente a las auténticas aspiraciones de la clase obrera: la destrucción del orden económico y social existente y la construcción de la sociedad socialista. Y eso no es muy pequeño burgués.

Tesis 3: El anarquismo no es apolítico

El Anarquismo siempre ha sentido aversión hacia el Estado, tal vez demasiado, porque en ocasiones se ha llegado a pensar algo superficialmente que eliminando el Estado se suprimiría el mayor obstáculo para la emancipación de la humanidad.

En realidad, si se busca una realización política del hombre mediante la autogestión obrera y la organización de comunas de abajo arriba. Así, la CNT contribuyó con la participación de sus militantes al triunfo del Frente Popular en las elecciones del 36. Y también aceptó en poner ministros suyos tanto en el gobierno de la Generalitat como en el de la República.

Algunos, como Abad de Santillán, pueden pensar que el irredentismo permanente del Anarquismo le hace perder eficacia, pero es un mal en el que siempre volverá a caer.

Tesis 4: El anarquismo no es espontaneísmo

El Anarquismo siempre ha sido radical. Su revolución tiene que hacerla el pueblo, no los profesionales revolucionarios ni un partido dirigista. El Anarquismo confía en la espontaneidad de las masas, porque la revolución tiene que hacerse de abajo arriba.

El pueblo, sin embargo, es a veces inerte y tiene que ser conducido por individuos conscientes que difundan las ideas socialistas entre ese mismo pueblo. Igualmente, la anarquista FAI pretendía una “trabazón” con el sindicato CNT. Tal vez uno de los defectos del anarquismo ha sido su obsesión por no dirigir, por no imponer, por no volverse germen de nuevas dictaduras.

Tesis 5: El anarquismo no es un voluntarismo de raiz fascista

El pensamiento estructuralista cree que el Anarquismo está emparentado con el fascismo porque concede excesiva importancia al sujeto personal, a la voluntad del hombre para transformar la realidad.

Es cierto que el Anarquismo insiste en el componente voluntarista de la Revolución, ya que las condiciones económicas no tienen porque desencadenar necesariamente esa misma Revolución. El Anarquismo no es fascista, es solidario. Como decía Bakunin: “Yo no soy libre mientras la sociedad que me rodea, hombres y mujeres, no sean igualmente libres”.

Tesis 6: El anarquismo no es individualismo

El individualismo radical se da en autores semi anarquistas como Max Stirner, pero no en el grueso de los ideólogos ácratas. Kropotkin, por ejemplo, ha insistido en la cooperación, el socorro mutuo, la solidaridad, y uno de sus principales libros se llama El apoyo mutuo.

Tesis 7: El anarquismo no es dadaísmo

Algunos ven al anarquista como a un tipo cachondo que le gusta poner todo en duda para buscar las cosquillas a la gente seria. Esta actitud nihilista, destructiva, inconformista, irónica, es sólo la primera parte de la tarea de edificación de la sociedad libertaria.

Tesis 8: El anarquismo no es terrorismo

La propaganda por la acción o por el hecho de gente como Ravachol o Angiolillo, es una modalidad desesperada del anarquismo que reacciona ante la violencia del poder con una violencia infantil. El anarquismo no es terrorista ni pacifista. Hubo terrorismo, pero nunca a nivel organización, sino siempre a nivel de grupos o individuos descontextualizados del conjunto de la lucha obrera. De todas formas, esa historia oscura y algunas prácticas actuales siguen facilitando que se asocie al anarquismo con la violencia.

Tesis 9: El anarquismo no defiende la propiedad privada

Proudhon ya lo dijo: “La propiedad es un robo”, aunque también defendía la propiedad sentimental, la que no tiene utilidad social sino personal. La práctica anarquista en los inicios de la Guerra Civil (1936-37) consistió en aplicar la autogestión en la industria catalana y la colectivización agraria en Aragón, lo cual no tiene nada que ver con la defensa de la propiedad privada.

Tesis 10: El anarquismo no es producto de lumpenproletarios ni de intelectuales inorgánicos

Buena parte del proletariado sud-europeo se afilió a las tesis bakuninistas: el anarquismo alcanzó una gran difusicón en España e Italia, especialmente entre el campesinado miserable de Andalucía y el sur de Italia. Sin embargo, el proletariado de la Catalunya industrializada no se puede considerar lumpen.

Ahora bien, el anarquismo es interclasista, y permitirá colaborar en la implantación de la sociedad socialista futura a todos, sean obreros industriales, lumpen o clases medias.

Ningún intelectual anarquista puede considerarse inorgánico: Lorenzo, Mella, Pestaña, Kropotkin o Bakunin. Todos pertenecieron a la clase obrera o se comprometieron con ella.

Tesis 11: El anarquismo es socialismo en libertad

El socialismo siempre se ha visto debilitado por discordias internas mientras el capitalismo se robustece con la unidad que da el dinero. Las diferencias entre marxistas y anarquistas son abundantes:

  1. El anarquismo buscó la abolición de toda autoridad y no concebía la realización de un hombre nuevo por medios dictatoriales. Lenin en El Estado y la Revolución habla de una fase de destrucción del Estado burgués y otra de extinción del Estado proletario. Esta segunda fase, como todos esperaban, nunca se ha dado. El marxismo también afirma que el Anarquismo se ha mostrado incapaz de realizarse en la práctica (salvo algunos meses durante la Guerra Civil española).
  2. Para el Anarquismo, la implantación del Marxismo en muchos países no significa que la revolución se haya llevado a cabo, aunque es un sistema más justo y humano que el actual Capitalismo (lo dicen los autores, no yo). En todo caso, los anarquistas se planteban: ¿para qué hacer una revolución que conduzca a una nueva dictadura social- burocrática?
  3. Para los anarquistas, la Revolución sólo se puede instaurar con un sistema federal.
  4. La concepción de la economía difiere notablemente. Los anarquistas no creen en la economía eficacista. Prefieren rotar en la producción, al menos dentro de cada rama u oficio. y aunque esa rotación dañe la eficacia de la producción. Una alternativa socialista puede provocar un empobrecimiento real de la población en su primera etapa.

Tesis 12: El anarquismo es la izquierda del marxismo

Al marxismo-leninismo, en su realización histórica en la Unión Soviética, le salieron muchas izquierdas. El anarquismo puede aportar la autogestión, la descentralización, el federalismo, el poder popular. Y el marxismo debe olvidar el poder de sus comisarios, su eficacismo, su verticalidad, su burocracia, su falta de imaginación, la dictadura del partido, etc.

Tesis 13: El anarquismo es una utopía dialéctica

El anarquismo parece que no es de este mundo, que nunca se puede implantar, que su reloj se paró en 1939. Es algo puro, demasiado puro. Y si lo consigue, puede volver a fracasar o moderarse, redondearse, como sucede siempre que un movimiento se encarna y necesita enmarcarse en un tiempo y un espacio.

Tesis 14: El anarquismo es la imaginación

La razón sigue siendo la única esperanza para construir un mundo más humano. Pero la razón no debe renunciar a sus aspectos creativos e innovadores.

Tesis 15: El anarquismo es disciplina

El anarquismo basa la disciplina en la común aceptación. La organización hay que hacerla desde abajo, no imponerla nunca desde arriba.

Tesis 16: El anarquismo es aporético

El anarquismo es una aporía, una paradoja, una contradicción. Está limitado a la edad y  a la salud, que siempre vuelve al hombre conservador. Cohn-Bendit y Dutschke reconocen que el destino del anarquismo consiste en no realizarse nunca como tal, sino en llevar a los movimientos de izquierda siempre más a la izquierda.

Según Carlos Díaz y Félix García, la Utopía es el motor y el destino del anarquisjmo.

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This entry was posted on September 7, 2014 by in anarquismo.
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